VALLE DE LOSA / PROTESTAS PARA EXIGIR EL ASFALTADO DE CALLES
La Hidesilla traslada sus quejas a la Diputación
Los vecinos de la urbanización de Quincoces se manifestarán el viernes a las puertas del Palacio Provincial

Manifestación de vecinos de La Hidesilla en Quincoces de Yuso.-ECB
Los vecinos de la urbanización La Hidesilla, en Quincoces de Yuso, no cejan en su lucha por conseguir el asfaltado de sus calles. Tras varias manifestaciones en el Valle de Losa y con un proceso judicial abierto contra el alcalde municipal y el pedáneo, su intención es que el presidente de la Diputación, César Rico, escuche sus reivindicaciones en persona. Para ello, el portavoz de la plataforma que coordina las reivindicaciones, Félix Rebollo, remitió el viernes un escrito a Rico solicitándole una reunión. Asimismo, hizo llegar sendas copias del documento al vicepresidente provincial, José María Martínez, al diputado popular de Las Merindades, Ricardo Martínez, al presidente del PP en la comarca, Manuel Villanueva, y a los tres partidos de la oposición.De momento, Imagina Burgos y Ciudadanos ya han mostrado su disposición para abordar las quejas de la asociación vecinal. En cualquier caso, independientemente de que Rico se reúna con ellos, 45 integrantes de la plataforma se concentrarán a las puertas del Palacio Provincial este viernes para denunciar públicamente el «estado lamentable» de sus calles y aceras. Su intención era manifestarse coincidiendo con el pleno, que habitualmente se celebra el primer viernes de mes. Sin embargo, el de julio se ha pospuseto al jueves 12. Aún así, Rebollo y sus compañeros mantienen la fecha porque «ya tenemos el autobús y el permiso de la Subdelegación del Gobierno».En su exposición de motivos, la plataforma lamenta la «desidia y abandono» de una urbanización que se asfaltó hace 27 años, con maquinaria de la Diputación, después de que cada parcela aportase 130.000 pesetas, lo que suma un total de 26 millones. Desde entonces, Rebollo manifiesta que no se ha realizado «ningún tipo de mantenimiento por parte de la pedanía de Quincoces». De hecho, asegura que «cuando se ha atascado alguna tubería de saneamiento se ha levantado el asfalto, pero nunca se ha vuelto a pavimentar la calle». Asimismo, detalla que «otras veces se ha levantado para tuberías de agua procediendo de la misma forma».El único asfaltado en todo este tiempo se llevó a cabo el pasado mes de noviembre en una calle de la urbanización. El problema, tal y como advirtió el colectivo vecinal, fue que la obra tapaba cinco arquetas de saneamientos. No en vano, Rebollo confirma que «han arreglado las arquetas y los saneamientos funcionan», por lo que en principio «no habría peligro».Más allá de la necesidad de intervenir en el complejo residencial, los vecinos de La Hidesilla subrayan en su escrito que el Ayuntamiento cerró el ejercicio de 2016 con 1,4 millones de euros en sus cuentas, amén de incidir en que «deudas a corto o a largo plazo no tiene ninguna». Además, hacen hincapié en que el presupuesto anual del Valle de Losa «suele rondar los 750.000 euros». Entretanto, tal y como comprobaron a través del Consejo de Cuentas de Castilla y León, quisieran saber en qué se gastaron los 38.942 euros de atenciones protocolarias durante 2014 y 2015.Por otro lado, los propietarios de viviendas en La Hidesilla explican a los representantes políticos que han solicitado «tres veces» el acta en el que se aprobó la construcción Centro de Día valorado en 519.682 euros «para una población (...) que no llega a los 500 empadronados». El proyecto, estancado desde hace años, no tiene cabida en los presupuestos y amenaza con convertirse en un «aeropuerto sin aviones». Por ello, los vecinos ven una presunta «malversación del patrimonio público por administración desleal o despilfarro económico».Rebollo confía en que el presidente provincial atienda sus quejas y ofrezca alguna «explicación» habida cuenta de que los alcaldes «son del mismo partido». Al mismo tiempo, pedirá que «ningún partido» presente en sus listas a los actuales ediles porque «no han pasado la ITV de la democracia» y porque, a su juicio, «degradan la gestión municipal».