Amigos de las Salinas, listos para echar salmuera al pozo
Los voluntarios de la asociación de Poza rematan los trabajos de limpieza para iniciar el calendario de actividades
Gerardo González briviesca
Ni siquiera las altas temperaturas e inclemencias meteorológicas han arredrado a los voluntarios que ya han comenzado a reunirse en el salero de Poza para iniciar su acondicionamiento tras el invierno. Gracias a su implicación, el presidente del colectivo Amigos de las Salinas, Narciso Padrones, precisa que ya «se ha limpiado el pozo de la salmuera, las eras y desbrozado parte del entorno». A continuación, una vez finalizas estas actuaciones, Padrones detalla que «iniciaremos el llenado del pozo con la salmuera para las exhibiciones de julio y agosto», que comenzarán con ‘Sal por Poza’ el día 28.
Los trabajos sobre el terreno que lleva a cabo este grupo se completarán con una serie de actos encaminados a poner en valor y difundir, a nivel regional, este singular legado industrial y etnográfico burgalés. La primera de estas iniciativas se celebrará mañana en el auditorio Martín de la Fuente, a partir de las 20 horas, con una conferencia a cargo de Pablo Puente bajo el título ‘Plan de Mejora de las Salinas a mediados del siglo XIX’.
El programa proseguirá a primeros de agosto con la primera edición de las Jornadas Salineras, que incluyen conferencias y talleres con el objetivo de mostrar las salinas pozanas al resto de Castilla y León.
Respecto a las actuaciones de mejora en el complejo salinero, Padrones señala que se mantiene la intención de ampliar las recuperaciones, aunque no esconde su disgusto por la falta de apoyo de otras administraciones. En ese sentido, afirma que «hace años que la Junta de Castilla y León no invierte nada», de ahí que la asociación se vea obligada a asumir los costes de mantenimiento y las mejoras realizadas con fondos propios y la ayuda de las arcas locales.
Entre los proyectos más necesarios, el presidente de Amigos de las Salinas habla de la recuperación de una choza ubicada a la entrada del complejo que, «a diferencia de la mayoría, estaba construida en piedra y aún se conserva parcialmente». Cabe recordar que, tras años de trabajos ininterrumpidos en el antiguo salero, los elementos básicos para la extracción de sal como la caña, pozo, arquetones y eras están plenamente operativos. Por ello, el principal objetivo pasa por asegurar la recuperación de una explotación completa.
Este meta incluye la recuperación de los materiales tradicionales -sustituidos en el pasado siglo por otros más modernos y eficaces como el cemento-, por lo que en las actuaciones previstas se utilizarán como elementos únicos la arcilla, tierra, piedra y madera del lugar. Lógicamente, la recuperación a gran escala del salero pozano resulta inviable por su altísimo coste. Por ello, se trabaja en una parcela de titularidad municipal de 20.000 metros cuadrados en la que, a futuro, se pretende contar con dos granjas completas totalmente recuperadas. Pese a contar con una casi simbólica infraestructura del antiguo complejo, el pozo salinero recuperado permite la extracción por el sistema tradicional de cerca de 20.000 kilos de sal en cada campaña estival. Esta alta cosecha es posible por la elevadísima salinidad del agua procedente de la única caña que hasta la fecha se ha logrado mantener en actividad, así como por las altas temperaturas en las eras de los salineros.
Según datos contrastados, el nivel de sal por litro de agua que se encuentra en la poza, con capacidad para 120 metros cúbicos de salmuera, de extracción alcanza los 240 gramos por litro. Actualmente la sal extraída tiene un destino diferente repartiéndose entre la de consumo propio de los salineros que conforman el colectivo y la que se destina a la venta para financiar las actuaciones de recuperación del complejo pozano.