FIESTAS EN LA PROVINCIA
Briviesca se prepara para vivir sus fiestas de Nuestra Señora y San Roque
Tras engalanar el casco histórico de la capital burebana con banderas y montar escenarios, todo esta preparado para el día grande

La participación de las peñas es fundamental para las fiestas.-G. GONZÁLEZ
GERARDO GONZÁLEZ BRIVIESCA
El pórtico de la excolegiata de Santa María La Mayor será el escenario del acto inaugural del arranque de las fiestas patronales de Briviesca 2018 en honor a Nuestra Señora y San Roque.
Antes de ese esperado momento, el solemne izado de banderas a los acordes del Himno Nacional interpretado por la Banda Municipal de Música de la ciudad abrirá el acto oficial.
Tras el, como manda la costumbre las reinas de las fiestas del pasado año traspasarán las bandas a las que este año toman el relevo en la representación de la mujer briviescana en la fiesta.
Los más pequeños, representados por los alcaldesitos infantiles, también recibirán sus correspondientes símbolos de su mandato.
La alcaldesita su banda y el alcaldesito el bastón de mando de manos del concejal de festejos y el alcalde briviescano respectivamente. Tras esta proclamación oficial de los representantes del pueblo en las fiestas se procederá a la lectura del pregón que como es tradición se reserva a personas vinculadas con Briviesca.
Como es costumbre el alcalde de Briviesca, Marco Peña, pronunciará unas breves palabras de saludo, agradeciendo el trabajo de todos los que participan en la organización de las fiestas.
De igual forma el responsable de la concejalía de Festejos, José Vicente Cuenca, dirigirá un saludo a los asistentes tras lo cual se encenderá la mecha del cohete anunciador de las fiestas patronales de la villa.
Dado el papel fundamental de las peñas en las fiestas de Briviesca este acto formal se ve acompañado a la jornada siguiente por otro con idéntico significado pero de estilo radicalmente distinto.
En él nadie va de traje, sino que las blusas y los pañuelos verdes son los protagonistas de un final idéntico. El lanzamiento del cohete de las peñas que con todo su estruendo abre los días de fiestas briviescanas tras la ‘bajada de las blusas’ que son el estandarte por excelencia de las celebraciones.
Aunque las fiestas finalizan teóricamente tras el canto del Himno de Briviesca no hay que engañarse. Tras un año esperando los eventos festivos en la capital burebana se prolongan mucho más allá y en la práctica solo el final del mes de agosto cierra un amplio e intenso programa.
Para aquellos que nunca han participado en persona en el canto del Himno a Briviesca, siendo la palabra participado clave pues resulta casi imposible estar en la Plaza Mayor el día 16 y no cantarlo, puede resultarles exagerada la devoción de los briviescanos para con su himno. Lo cierto es que resulta imposible sustraerse al ambiente que llena la plaza en esos momentos y la única forma de verificar si esto cierto es estar presente aunque es preciso señalar que el que lo canta una vez, briviescano o foráneo, jamás lo olvida.
Una particularidad del himno briviescano, que sorprende a los que por primera vez acuden a este especialísimo acto, es que el arranque del canto, guiado por los músicos de la Banda Municipal, lo lleve a cabo el público.
Esta característica la justifican los más mayores afirmando que «no puede ser de otra forma. El Himno es del pueblo y lo tenemos que empezar y terminar nosotros», se explica.
Esto deja bien a las claras el profundo sentimiento de los briviescanos para con el canto que saliera de la inspiración de Fray Justo Pérez de Urbel y Rafael Calleja completando su explicación del porque está dividido en dos partes con una respuesta rotunda. «Briviesca es tan grande que es imposible meterlo todo en una sola parte».