El Correo de Burgos

RIBERA

El Santos Reyes pide traslados directos para los casos de infartos

Insisten en la importancia de que las ambulancias no paren primero en Aranda

El Santos Reyes atendió en 2017 a 22 de los 48 pacientes con infarto.-L. V.

El Santos Reyes atendió en 2017 a 22 de los 48 pacientes con infarto.-L. V.

Publicado por
LORETO VELÁZQUEZ
Burgos

Creado:

Actualizado:

Aunque el Código Infarto que establece el Sacyl a nivel regional, estipula que este tipo de pacientes sean derivados de forma directa por la ambulancia al hospital de Burgos o Valladolid -donde se encuentran las unidades de hemodinámica-, en Aranda y la comarca, no siempre es así. «Desde la última revisión del código Busca (adecuación del código Infarto para la provincia de Burgos, en el mes de mayo), no he asistido a ninguna transferencia de pacientes en la puerta del hospital, pero antes era una práctica habitual», explica el jefe de Unidad de Urgencias, Javier Hernández. «En la que en lugar de trasladarlos directamente se hacía un cambio de ambulancia en la puerta del Santos Reyes o se dejaba en manos del hospital un traslado secundario», añade, a sabiendas de que el 112 adoptaba esta medida para no dejar desatendida a la ciudad.Sin embargo, en su opinión -y la de otros médicos consultados-, «no tiene sentido porque se pierde un tiempo que el paciente no tiene».Y es que ante un infarto cada segundo cuenta. Para hacer una angioplastia primaria (método que según los estudios científicos ofrece una mejor recuperación al dañar menos músculo cardiaco, tener menos riesgo hemorrágico, requerir menos estancias hospitalarias y suponer menos gasto sanitario), el paciente tiene que ser tratado dentro de los 120 minutos posteriores al primer contacto médico. El traslado en esos casos es obligado a Burgos o Valladolid ya que, Aranda no tiene -ni tendrá-, la capacidad para asumir la inversión que requiere este tipo de unidades.Si no da tiempo, la segunda alternativa es la fibrinólisis; un tratamiento que consiste en la degradación de las redes de fibrina formadas en el proceso de coagulación sanguínea, evitando la formación de trombos. Aunque este proceso implica un mayor riesgo de sangrado, su aplicación posibilita una primera atención en el hospital ribereño restando la prioridad a un traslado que deja de ser emergente. «La angioplastia primaria es el tratamiento de repercusión recomendado, por encima de la fibrinólisis», puntualiza.PacientesSi bien es verdad que los médicos coinciden en que Aranda no necesita una segunda Unidad Móvil -porque supondría un gasto excesivo para el volumen de trabajo de una ambulancia que atiende una media de 3 pacientes al día-, los expertos sí centran su atención en la importancia de mejorar el protocolo de traslados.De esta forma, en lugar de funcionar por demarcación asistencial, y parando de forma previa en el Santos Reyes, los pacientes serían derivados directamente a los centros de referencia, dada la extensión de la Comunidad. «Por ejemplo, si hay un infarto en Roa, no tiene sentido que la ambulancia venga primero a Aranda, donde no se le puede practicar un cateterismo porque entre entrar y salir de Aranda, el enfermo pierde veinte minutos», argumenta el director de Urgencias. «No necesitamos una nueva UVI móvil sino que se organicen mejor», defiende, sabedor de que cuando la UVI móvil se va de urgencia, el 112 saca la ambulancia de traslado secundario para dar cobertura. «Aranda no se queda en descubierto porque hay tres médicos de presencia física en el centro de salud», garantiza.A día de hoy el hospital arandino cuenta con una UVI móvil, una ambulancia de traslado secundario, gestionada por el 112 y Gerencia de emergencias, que se utiliza para atender al Santos Reyes y otros hospitales que requieran su servicio (cuando sus ambulancias secundarias estén ocupadas) y una ambulancia de soporte vital básico que suelen utilizar los médicos de Atención Primaria para las emergencias.Según los datos facilitados por el servicio de Urgencias, en Aranda de Duero se atendieron en el año 2017, 48 pacientes con síndromes coronarios, de los que 26 precisaron traslado al HUBU de Burgos. «En los últimos días hemos tenido varios», advierte mientras envía un mensaje de tranquilidad sobre la gravedad de esta patología, porque «gracias al trabajo y la coordinación de los profesionales que intervienen en el proceso de atención de estos pacientes, la supervivencia es muy alta».

tracking