Bodegas Buezo pasa el puente del Pilar enfrascada en la vendimia
La bodega sita en Mahamud es una de las que ha iniciado ya la labor en la comarca de Arlanza / Las cálidas temperaturas de fin de septiembre les ha llevado a adelantar la labor de recogida

El habitual aclareo de las cepas que realizan hace que la cantidad oscile entre los 180.000 y 200.000 kilos.-BUEZO
Una de las que sí ha comenzado ya los trabajos de vendimia en la comarca de Arlanza, ha sido Bodegas Buezo, en la localidad de Mahamud. Todo ello a pesar de que las previsiones iniciales marcaban dicho inicio tras el presente puente del Pilar, lo que hizo que las últimas semanas de septiembre, mientras la localidad celebraba sus fiestas patronales, en la bodega se dedicaban a dejar listo el trabajo de cara al inicio de la vendimia. «Días que hemos aprovechado también para ir saliendo a las viñas y hacer analiticas de azúcar, por ejemplo, ya que es el matiz orientativo para el futuro grado de alcohol que tendrá el fruto, el cual además aumenta con el sol y las buenas temperaturas», comenta la responsable de comunicación de Buezo, Verónica Cuadrado.Añade así, que las buenas temperaturas con que comenzó el otoño se han convertido en un gran aliado para la comarca de Arlanza, lo que ha llevado a que varios bodegueros hayan comenzado ya los trabajos de recogida de esta denominación vinícola burgalesa, caracterizada por ser una de las denominaciones más tardías del país.«Trabajos que han comenzado esta misma semana, lo que hace que sea muy pronto para avanzar los kilos que se esperan recoger», argumentaba Cuadrado, quien sin embargo sí recuerda que la cantidad habitual que se logra cada temporada «oscila entre 180.000 y 200.000 kilos, excepto años con muy poca lluvia o enfermedades, fenómenos que no se han dado este año, afortunadamente», explicaba la responsable.Y es que una cuestión esencial para lograr esta homogeneidad en la cantidad anual que se recoge, es la labor habitual que Bodegas Buezo realiza de aclareo. «Y con la que retiramos parte de la uva de la vid, que se aparta para que esas últimas semanas la cepa alimente a la mitad de los racimos, logrando que sean así mejores al absorber todos los nutrientes, manteniendo a la vez estable la cosecha cada año».Y mientras continúan las labores propias de la vendimia, desde la bodega se sigue trabajando también en otras líneas de actuación -paralelas a la omnipresente vitivinícola-, desde que hace unos años los propietarios decidieran realizar labores de ampliación y mejora del complejo, el cual sigue sin embargo abierto a visitas y catas concertadas para diferente público, así como salas para la realización de congresos de todo tipo.Una de ellas es la labor gastronómica, la cual se enraiza en el lugar desde hace décadas, y en estrecha unión con su actividad primigenia en torno al mundo del vino.Productos de la zonaLa responsable recuerda que la restauración ya estaba presente en el lugar tiempo atrás, «aunnque entonces se restringía a las salas que tenían en las propias bodegas donde se realizaban algunas catas y degustaciones o maridajes, sobre todo», afirma. «Pero al ver que aumentaba la demanda de otro tipo de eventos, para los que estas salas se quedaron pronto pequeñas, se decidió crear un restaurante de gran capacidad, siendo éste ahora el único escenario para citas y eventos gastronómicos».Espacio en el que siguiendo la idiosincrasia de la bodega de mantener su estrecha unión con la comarca en la que se enclava, se elaboran platos cuyos ingredientes de gran calidad y variedad, «proceden en gran medida de productores y agricultores de la zona, ya que además de vino son muchos los productos que pueden encontrarse en sus campos», comenta.Vertiente gastronómica a la que desde hace tres años se suma también la cultural, «pues hemos hecho de las paredes del restaurante, principalmente, el lugar en el que al menos una vez al año, exponemos obras artísticas», detalla, «a la que se ha sumado en algunas ocasiones la sala que utilizamos como mirador de la bodega, dando cabida a obras de mayor tamaño». Lugares que también podrían abrirse a artistas de la zona, «ya que con ellos también se da a conocer la comarca, y a la vez nuestras instalaciones, con las que queremos dar a conocer lo que hacemos aquí, tanto el vino como todo lo demás».