ARANDA DE DUERO
Sacyl envía un refuerzo temporal al centro Norte
Los pediatras denuncian la «mala distribución» de los profesionales y la falta de alicientes
Aranda
Tras un lunes complicado por la acumulación de pacientes y las quejas formalizadas en administración, la jornada del martes se desarrolló ayer con una mayor tranquilidad en el ambulatorio norte de Aranda de Duero gracias a la contratación de una pediatra con la que se reforzará el servicio al menos esta semana.
La temporalidad de la estancia de esta especialista de refuerzo no permite sin embargo, abrir la agenda para dar nuevas citas y recuperar las que tuvieron que ser aplazadas, de tal forma que los niños que sean mayores de un año y que estuviesen adscritos a una de las dos pediatras que se han marchado del centro de salud deberán esperar hasta que se comunique una solución. El consejero de Sanidad prometió el sábado pasado en un acto en Lerma que esta semana Sacyl daría con la solución.
De momento, en el centro de salud Norte de Aranda de Duero «se está dando prioridad a los bebés y a sus revisiones», según explican a este periódico desde un equipo médico que no esconde su preocupación por la situación acumulada y la demora en proponer una salida a este asunto. «No sabemos cuándo se podrá solucionar», admiten.
Y es que, a la marcha de dos de las tres pediatras del ambulatorio norte se une otra del ambulatorio sur, donde quedará una única especialista, como adelantó EL CORREO DE BURGOS el pasado sábado. «Se va a Medina del Campo donde vive”, explicó a este medio la coordinadora del área de Atención Primaria, Eva Asensio, preocupada porque con las numerosas plazas vacantes de pediatría en la provincia de Burgos, Aranda de Duero es un destino que casi nadie quiere.
Valorar
Asensio asegura que «al final la gente tiende a los hospitales más grandes», en lo que coincide con las Sociedades de Pediatría de Atención Primaria de Castilla y León que lamentan que «los pediatras recién titulados se quedan en su mayoría en los hospitales y los órganos gestores de la Administración no se preocupan por hacer atractiva la Atención Primaria ni se hace el más mínimo esfuerzo por captar a estos profesionales a un ámbito maltratado y poco valorado». En ese sentido, Asensio apostilló que «la administración debería fomentar con algún tipo de ventaja –y siempre dentro de la legalidad-, los destinos como este, de difícil cobertura», en los que cualquier desequilibrio tiene consecuencias. «Aquí, salvo ahora pediatría, estamos bien pero si uno se pone malo se desestabiliza todo», explica la coordinadora.
Mala distribución
Las sociedades que engloban a los pediatras que trabajan en la Comunidad levantaron la voz, en un comunicado hecho público ayer tras la cascada de problemas en Aranda, para poner el foco sobre la incorrecta distribución de profesionales. Aseguran que llevan «años» advirtiendo sobre el «uso indiscriminado e irregular de la figura del Pediatra de Área, que podría resolverse reconvirtiendo estas plazas en pediatras de equipo centralizando la atención pediátrica en zonas con mayor población infantil y facilitando su acceso desde las zonas más dispersas y poco pobladas dando cobertura completa y diaria a todos los niños de zonas rurales».
A mayores, denuncian la «falta de inversión pública en Atención Primaria», así como el «deterioro de las condiciones laborales de los pediatras» o la «masificación de las consultas» que no permite dedicar el tiempo que precisa cadapaciente. También la «escasez de enfermeras» dedicadas en exclusiva a las consultas de pediatría.