El Correo de Burgos

RIBERA

La precariedad se extiende a Urgencias de Atención Primaria

La falta de pediatras colapsa ya otros servicios sanitarios de la localidad arandina

Los padres se muestran muy preocupados ante el déficit de pediatras.-L. V.

Los padres se muestran muy preocupados ante el déficit de pediatras.-L. V.

Publicado por
LORETO VELÁZQUEZ
Burgos

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Si en los primeros días, la falta de pediatras supuso una crisis intensa en los ambulatorios afectados -que aún no han superado-; con el paso de las semanas, el problema no solo no se ha solucionado sino que se ha extendido a otras áreas como Urgencias del hospital Santos Reyes, que a partir de hoy se hará cargo durante un mes de las dos primeras revisiones de todos los bebés recién nacidos de Aranda de Duero o al servicio de urgencias del Atención Primaria. En este último caso, el incremento de niños, aseguran, es notable y determinante para un equipo médico que ya estaba saturado y bajo mínimos.De los 9 médicos de familia que en principio tienen en plantilla orgánica solo están operativos tres, más un cuarto que se comparte con el centro de salud rural. La precariedad es tal, que no saben cómo cubrirán las 16 guardias de noviembre que todavía no están adjudicadas.Con la llegada del fin de semana, las urgencias de atención primaria se desbordan superando algunos días los 150 pacientes. “La situación es crítica”, advierten a sabiendas de que junto a la consulta tienen además un servicio a domicilio para atender a las personas con movilidad reducida o con una enfermedad que les impida acudir al centro de salud.A la falta de efectivos se une un problema que no depende de la administración sino de la ciudadanía y es el mal uso que muchos hacen de este servicio. «La ambulancia no es un taxi», explicaban a sabiendas de que hay muchas personas, sobre todo jóvenes, que llaman y que podrían acudir al centro perfectamente. «Porque la gente no lo sabe pero en cada guardia hay dos médicos y a partir de las 22 horas solo queda uno. Si nos tenemos que ir, dejamos esto solo», comentan.Los ejemplos por mal uso de este servicio se suceden y aunque en teoría solo se debe ir por una urgencia, lo cierto es que se tratan muchísimos temas menores como una fiebre de dos horas, una tos de una semana o casos todavía más sorprendentes como una señora que acudió porque su hija tenía piojos y otra que buscó una solución a los enredos del pelo de su niña. También los hay que piden recetas a sabiendas de que allí solo se dispensa antibiótico y cuando es indispensable. «El 80% de las causas son de médico de cabecera y no de urgencias», señalan convencidos de que muchos van por comodidad.Junto a la carga de trabajo, explican, lo peor son los insultos y las amenazas que reciben por parte de algunos pacientes o familiares que no quieren esperar.«Al final estamos solos»Los casos más graves, como amenazas incluso de muerte o robos, figuran en un anexo que se envía a gerencia y que puede abrir la vía a una denuncia. «Lo suyo sería que al menos por la noche pudiésemos contar con un vigilante de seguridad porque al final estamos solos», lamentan con preocupación porque a partir de las 22 horas, la guardia queda con un solo médico.La conciliación a la que esta semana apuntaba el consejero de Empleo como estrategia contra la despoblación, no existe en estos cargos, sobre todo en los que están en calidad de interinos. «Aquí se trabaja a destajo, y tenemos que estar siempre disponibles», relatan mientras ponen como ejemplo las 12 horas que por ley deben librar tras los turnos de 24 horas y que no siempre se puede cumplir. «A veces hemos venido hasta enfermos».Y aunque saben que es complicado y que el déficit de médicos solo se resolverá cuando se den medidas estructurales como bajar la nota de acceso a la Universidad, desde el equipo médico hacen un llamamiento para que al menos se refuerce el servicio en las épocas de mayor afluencia como el Sonorama, verano, Navidad y Semana Santa. «La carga de trabajo es grande pero lo peor es el estrés. Al final vamos a caer enfermos».A instancia de las Asociaciones de Vecinos de Aranda de Duero, los procuradores de Burgos de todas las formaciones políticas con representación, se reunieron el jueves con el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado.Según explicó el portavoz de la administración regional, la Consejería tiene esperanzas de poder cubrir, una vez se haya consolidado el concurso de traslados (el próximo 15 de noviembre), alguna de las plazas vacantes (tres pediatras en los ambulatorios y en el hospital, dos radiólogos, un ginecólogo, un digestivo, un cardiólogo, tres médicos de urgencias y un pediatra). No se habló, sin embargo, de las que faltan en urgencias atención primaria y en otros centros de salud como el de Roa.Los procuradores pidieron «incentivos reales» para favorecer a los hospitales comarcales, así como una mayor diligencia para resolver los problemas surgidos. «No vamos a cejar en el compromiso de recuperar la normalidad de la atención sanitaria», advierte desde Ciudadanos, José Ignacio Delgado.

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