El Correo de Burgos

RIBERA

El Sacyl cumple a medias su compromiso con el servicio de Pediatría

Los ambulatorios Norte y Sur piden «ayuda» para afrontar la gripe

Muchos niños reclaman estos días atención sanitaria por gripe.-L. VELÁZQUEZ

Muchos niños reclaman estos días atención sanitaria por gripe.-L. VELÁZQUEZ

Burgos

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La ayuda comprometida por el Sacyl para solventar la crisis del servicio de Pediatría en Aranda de Duero tras la marcha de tres de sus cinco facultativas se ha quedado a medias. En el ambulatorio Norte, el refuerzo anunciado para los cuatro primeros días de la semana solo ha funcionado los lunes y los martes desde que se puso en marcha la medida el pasado mes de diciembre. «La del miércoles ya no viene y la del jueves, que ha venido también dos días, a partir de ahora solo vendrá media mañana porque se divide con el ambulatorio sur», explican desde el equipo médico molestos porque en diciembre sólo se ha cubierto una semana «con normalidad» y en noviembre solo llegó refuerzo media tarde, la del día 26.La incertidumbre se extiende al ambulatorio Sur, donde al no tener confirmados los refuerzos, se ven obligados a programar agendas semanales. «Es un poco locura», lamenta la coordinadora, Eva Asensio.UrgenciasLa calidad asistencial, aseguran, se ve mermada. «Cuando el refuerzo no llega, el trabajo se divide entre las dos que quedan y no dan abasto», explican en el Norte mientras enseñan la agenda del pasado viernes, donde aparte de los menores programados y de las revisiones, tuvieron que atender numerosas urgencias. No es para menos, ya que «estamos en plena gripe».Con este panorama, coger un moscoso, como el que coge una de ellas hoy, no es fácil. «Sabes que te vas, pero a costa de las costillas de la que se queda porque aquí no hay sustituciones y aunque antes nos suplíamos en vacaciones… eran cosas puntuales. Ahora no sabemos cuánto durará esta situación», lamentan.Sur y Norte lo tienen claro: 5.500 niños para tres pediatras es sencillamente inasumible. «Necesitamos el refuerzo de lunes a viernes y sobre todo ahora con toda la gripe», insisten con impotencia porque, pese a las numerosas peticiones y llamadas, la respuesta no llega. «El problema se ha hecho crónico», advierte una de las pediatras a sabiendas de que no son las únicas porque «arriba están parecido», señala en alusión a Atención Primaria.Subiendo un piso, más de lo mismo. «Necesitamos ayuda», urge el coordinador de Atención Primaria del ambulatorio Norte, Fernando Torrequebrada. De los 11 médicos con los que en teoría cuenta la plantilla orgánica, solo hay 10 operativos y, de esos, cinco se ven obligados a hacer tres guardias al mes para ayudar al Servicio de Urgencias (SUAP) «Llevamos al límite demasiado tiempo», denuncia tras unas navidades muy sobrecargadas. «De momento estamos tirando, pero esto o se soluciona o habrá más bajas», advierte al recordar que en el ambulatorio Sur ya han cogido la baja por agotamiento total -tal y como publicó este periódico el pasado 10 de enero- dos médicos.En su opinión, aunque el déficit de especialistas es un problema que no se puede resolver a corto plazo, la situación se debe a la mala gestión de una Administración que «ha mostrado un absoluto desprecio por los profesionales médicos», afirma con preocupación porque «se puede dar una crisis pero cuando se trabaja a full time de continuo, llega un momento que no hay capacidad de reserva».«Estrés asistencial»El problema se agravará irremediablemente durante los próximos años. «Aquí en el Sur, de los 10 médicos, solo dos somos menores de 55 años», advierte Eva Asensio. «Aquí el más joven ha superado ya los 40, pero hay de 51, de 52 y de 60», añade Torrequebrada indignado por la imposición de las guardias del SUAP. «Nosotros ya hemos pasado por contratos demenciales, por meses de agosto de 15 guardias, por sustituciones… Yo ahora con 52 años no puedo volver. Para eso me voy al rural y no vivo este estrés asistencial», rechaza convencido de que practicar la medicina «no es hacer cajas de zapatos». En este sentido, hace hincapié en que «aquí el goteo de pacientes es constante» y «llega un momento que no sabes lo que estás viendo».

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