Ginés Clemente: «La Universidad tiene que estar en Miranda»
La iniciativa destaca la importancia de la vida silvestre con juegos, talleres o conferencias

Javier Cuasante (Caja de Burgos), Ginés Clemente (Aciturri), José Luis Solana (Coral) y Álvaro Fernández (Aciturri).-ECB
El proyecto lleva mucho tiempo sobre la mesa, pero parece que cada vez está más cerca de consolidarse. Lo confirmó hace apenas unos días la Universidad de Burgos (UBU) y ayer lo subrayaba el consejero delegado de Aciturri, Ginés Clemente, durante la renovación del convenio a tres bandas entre la compañía, la Fundación Caja de Burgos y Galletas Coral para retomar el programa Bebot en la ciudad del Ebro. «La Universidad tiene que estar en Miranda», manifestó Clemente convencido de que los esfuerzos para implantar un grado de Industria 4.0 a partir de 2021 acabarán dando sus frutos.
Consciente del «interés» de la UBU en impulsar formación específica sobre la «industria que viene» en Miranda, el fundador de Aciturri se mostró a favor de que la futura sede pueda instalarse en el Instituto Técnico Industrial (ITM). «Estamos totalmente abiertos», enfatizó a sabiendas de la apuesta por la «formación profesional dual en dicho centro». Asimismo, dejó claro que esta iniciativa permitirá que la ciudad «crezca» al aumentar su oferta de servicios y generar una «masa de gente interesada sabiendo donde estamos».
A la espera de novedades, Clemente puso en valor la capacidad del programa Bebot para «despertar vocaciones relacionadas con la tecnología» entre niños y adolescentes. En su opinión, el desarrollo de este tipo de iniciativas no solo garantiza la formación a futuro de «gente bien preparada»», sino que además resulta de gran utilidad para seguir captando inversiones en la comarca.
Bajo el lema ‘Un futuro con talento’, Bebot ha finalizado su primer ejercicio con 44 alumnos de entre 6 y 16 años repartidos en seis cursos, cuatro para pequeños y dos para mayores. En principio, dado el éxito de la anterior convocatoria, se espera «como mínimo» igualar el número de participantes para el curso que viene. Las inscripciones, cubiertas en apenas «tres días» el año pasado, podrán formalizarse a partir de la primera semana de septiembre.
El coordinador del programa y director general de Estrategia de Aciturri, Álvaro Fernández, hizo hincapié en el «interés» que han demostrado los alumnos por las ciencias y la tecnología a lo largo de esta experiencia piloto. Parte del mérito reside, a su juicio, en los profesores de la Unidad de Cultura Científica e Innovación de la UBU y los 11 técnicos de Aciturri que han participado «desinteresadamente».
También destacó la buena acogida de Ciencia entre Fogones, que a lo largo de sus seis entregas ha logrado reunir a más de 300 asistentes. Gracias a estas charlas, los alumnos establecido contacto con expertos en nanotecnología, antioxidantes, investigación de fármacos, inteligencia artificial o impresión 3D.