CALERUEGA
UN PARAÍSO DE TRANQUILIDAD
El Torreón de los Guzmanes, reabierto tras obras, es otro de sus reclamos

La villa mantiene una estrecha relación con la orden dominica que fundó Santo Domingo de Guzmán, la cual cuenta en la villa con un monasterio y un convento.-M. M.
Catalogado como uno de los Pueblos más bonitos de España, Caleruega es uno de esos lugares que hay que ver y disfrutar. Situada a 23 kilómetros de Aranda de Duero y a 18 de Peñaranda, es un referente turístico en la comarca de la Ribera. Allí aguarda al visitante un vasto patrimonio cultural lleno de historia, de leyenda pero también de vida porque en verano se llena con familias y muchos planes. Por la mañana nada mejor que un poco de turismo para conocer la trascendencia del municipio que vio nacer a Santo Domingo de Guzmán, uno de los burgaleses más célebres a la par patrón de la provincia. Su casco histórico, cerrado al tráfico, está cuidado a mimo lo que hace de ella destino muy recomendable para las familias con niños.Para obligada en este sentido es el Convento de Santo Domingo y el Torreón de los Guzmanes, reabierto al público tras medio año de obras en el tejado. Lo mejor de este museo activo desde agosto de 2014 aguarda en la cuarta planta, como son unas vistas que hacen merecer la pena todos y cada uno de los peldaños subidos hasta allí.Este verano está además de aniversario el museo del Convento de Santo Domingo. Inaugurado en 2018, hace un interesante recorrido por la vida del santo con algunos elementos de espiritualidad, gracias a la financiación de la Diputación de Burgos. Incluye las cuatro vidrieras que antes estaban en el Torreón, donde se relatan cuatro episodios de la vida del santo.También están de enhorabuena las madres dominicas del Real Monasterio de Santo Domingo de Guzmán, que celebran su 800 años desde su fundación en San Esteban de Gormaz.Para comer hay varias opciones donde degustar la gastronomía de la zona para lo que no debe olvidarse probar el lechazo, la morcilla y el vino de Ribera del Duero): el hotel- restaurante Prado de las Merinas, el hostal Las Peñas, el bar- restaurante Trébere, el bar La Plaza y la pensión- restaurante Las Peñas.RutaYa por la tarde, si aprieta el calor las piscinas de verano son un buen plan (están abiertas hasta el 31 de agosto), mientras que los amantes de la naturaleza pueden decantarse por la ruta de Las Loberas. Un recorrido de 8,9 kilómetros en el que centenarias encinas dan paso a esas tradicionales construcciones conocidas como las loberas, un ejemplo de la arquitectura pastoril que servía para proteger a los rebaños de los lobos durante la noche y que se ha querido recuperar para el público.La ruta reserva, además, otros hitos de interés como la Fuente del Sapo o los restos de la ermita de San Mamés, donde ha aparecido el enterramiento de un eremita con un óvolo -moneda que era una especie de pago por el muerto-, de Alfonso X El Sabio.BuitresAsimismo, a apenas 5 kilómetros, encontramos otro punto a tener en cuenta: el palomar reconstruido (junto a las bodegas de Alfonso VIII), donde se pueden observar los festines de buitres y alimoches, siendo aconsejable acercarse a la oficina de turismo local, ya que en función de las fechas desde ésta se organizan jornadas de observación de aves y talleres relacionados con la naturaleza y el seguimiento de huellas de animales.En el plano cultural, las fiestas han terminado pero aún hay fechas que merece la pena guardar en la agenda, como el concierto de flauta de los Caballeros del Traverso que tendrá lugar el 6 de octubre.Si se hace tarde y queremos disfrutar de una tranquila noche en la ribera, la oferta hotelera local se completa con el convento de Santo Domingo, que ha reforzado la hospedería, abriendo así el abanico de opciones para el visitante. Sea donde sea, no olviden meter en su maleta las famosas pastas de Caleruega, que se pueden adquirir en el monasterio de las madres Dominicas así como en los comercios, restaurantes y en la oficina de turismo, merece la pena.