RIBERA
La Ruta del Vino Ribera se prepara para renovar su certificación
Sus responsables se muestran contentos al crecer tanto en número de socios como de actividades

Miguel Ángel Gayubo posa junto a parte de su equipo.-L. V.
Termina el año y comienza la cuenta atrás para renovar la certificación como Ruta del Vino, un examen que como el resto de itinerarios debe superar cada dos años. «Estamos preparados», asegura el presidente de la Ruta del Vino Ribera del Duero, Miguel Ángel Gayubo, consciente de que la formación juega una baza esencial en este logro. «Tenemos que seguir poniéndonos las pilas», afirma convencido de que más allá de las cifras, la Ruta del Vino Ribera tiene un objetivo claro: lograr que cada persona que venga se vaya con ganas de volver.Aunque no le gusta hablar de números y hasta mayo de 2020 no habrá datos oficiales, las expectativas son buenas, y la Ruta Ribera espera consolidarse como tercera ruta más visitada a nivel nacional y como líder a nivel regional.El buen estado de salud de esta ruta es innegable. Ha crecido tanto en socios como en número de actividades. Tras el ligero parón de la crisis -donde se registraron algunas bajas, sobre todo en 2015, cuando el total de socios bajó de 233 a 226-; la ruta ha pasado página aumentando su peso con veinte nuevos establecimientos y sumando un total de 308 adheridos: 92 pueblos, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen (DO) Ribera del Duero, 60 bodegas, 51 alojamientos, 28 restaurantes y 24 museos y centros de interpretación (entre ellos 6 dedicados en exclusiva al vino) y 5 asociaciones. Completan el listado, enotecas, comercios, establecimientos de ocio y oficinas de turismo.De los recién adheridos hay cinco alojamientos de Burgos (Casa rural La Enebrada, Casa Puerto Sanz, Palacio de los Serrano, Casa Rural La Casa de los Frailes y Casa Rural La Quintanilla); cuatro restaurantes -tres de Burgos (La Emboscada 1812, Cumpains y La Fonda del Prado) y uno de Segovia (La Serrezuela)-, y seis bodegas: tres de Burgos (Balbás, Monteabellón y Bosque de Matasnos), una de Soria (Dominio de Atauta) y dos de Valladolid (Manchón & Mieres y bodegas Briego). También se incorpora como colaborador Nis North Incoming Services, de Burgos.La incorporación no es sencilla. El proceso es largo y todos los nuevos miembros deben superar una ardua auditoría para ser ratificados como socios. «Para estar aquí hay que estar comprometido», sostiene el presidente, Miguel Ángel Gayubo.ConvenioDecididos a seguir mejorando, la Ruta del Vino Ribera ha firmado un convenio formativo y está trabajando en un manual de buenas prácticas de turismo familiar, para que los asociados puedan adaptar sus ofertas turísticas a este tipo de público. «Ha sido algo difícil porque no hay muchos destinos con esta especialización y mucho menos relacionados con vino», explicaba a este periódico la gerente, Sara García.Por otro lado, y viendo el potencial, la Ruta ha decidido abrirse al turismo de eventos con un manual específico ya terminado. «Hay que exigirnos un poquito más, cada vez, para que seamos mejores», advierte Gayubo con la mirada puesta en el turista extranjero «pero sin olvidar lo nuestro».Con el fin de lograr una mayor promoción, este año la Ruta ha reforzado su presencia en ferias y ha iniciado colaboraciones de interés como Sonorama, las catas de Peñafiel o la Vuelta Ciclista Junior; una tendencia que continuará el año que viene. «Es una ruta que se mueve», asegura tras alcanzar un acuerdo con el parque natural Hoces del Río Riaza. «Hemos cofinanciado una cámara para grabar un nido de buitres», anuncia.Y es que ahí está parte del reto: en unir la magia de una tierra de vinos con la historia que atesora, el ingente patrimonio cultural que conserva y el incalculable valor de su riqueza natural.ProvinciasLa Ruta del Vino Ribera del Duero recorre las cuatro provincias castellano y leonesas que engloba la Denominación de Origen homónima, Burgos, Segovia, Soria y Valladolid. Se extiende por una franja de 115 kilómetros de este a oeste y apenas 35 de norte a sur y cuenta con más de 21.000 hectáreas de viñedo. En el último recuento, se contabilizaron en el año 2018 a 383.150 turistas.