Un biznieto del castaño de Anna Frank para un pequeño pueblo de Burgos
El Museo Etnográfico de Montejo de San Miguel, en el Valle de Tobalina, celebrará sus 21 años de historia con la plantación de un castaño de indias descendiente directo del castaño que Ana Frank contemplaba desde la ventana de la buhardilla donde se refugiaba junto a su familia durante la Segunda Guerra Mundial

Este es el castaño que plantará el Museo.
El Museo Etnográfico de Montejo de San Miguel, ubicado en el Valle de Tobalina, celebra sus 21 años con la plantación de un castaño de indias en la Senda Ecológica de Montejo de San Miguel, que recorre el Parque Natural Montes Obarenes - San Zadornil.
Este árbol, que lleva consigo una profunda carga histórica, es un descendiente directo del castaño que Ana Frank contemplaba desde la ventana de la buhardilla donde se refugiaba junto a su familia durante la Segunda Guerra Mundial, según explican desde el museo en un comunicado.

Este es el castaño de dos años que plantará el museo etnográfico de Montejo de San Miguel.
Al pie del castaño se instalará un bloque de granito que llevará inscrito el nombre de Ana Frank, en homenaje a la joven cuya historia se ha convertido en símbolo de resistencia, esperanza y reflexión frente a la adversidad. Será el día 1 de enero de 2025, a las 12 horas, cuando el Museo plantará el castaño, con todas las personas que quieran acudir a este acto simbólico.
Un Árbol con Historia
El castaño de indias original sobrevivió a los horrores de la guerra, y el Ayuntamiento de Ámsterdam decidió repartir sus plantones a diversas ciudades como forma de preservar su legado. Uno de estos plantones llegó a Madrid en 2008, donde fue plantado en el Parque Juan Carlos I.
El castaño que ahora arraigará en Montejo tiene una historia igualmente emotiva. Fue cultivado a partir de una castaña recogida en Madrid por el paisajista Vladimir Rivero, conocido por su proyecto educativo ‘El Jardín del Calvo’.
Este divulgador botánico, comprometido con la preservación del patrimonio natural, donó el joven árbol al museo para perpetuar su mensaje de paz y resistencia, como un referente cultural en la comarca. Este espacio, dedicado a preservar y divulgar la cultura local de manera amena, inaugura el año 2025 con una actividad cargada de simbolismo y compromiso histórico.
Este año, miembros del Museo Etnográfico visitaron el Parque Juan Carlos I para recolectar nuevas castañas del emblemático árbol. Estas han sido sembradas con el objetivo de repartir futuras plantas y mantener viva esta cadena de herencia botánica y simbólica.

Castañas recogidas de ese mismo castaño y que ya ha sembrado el Museo para seguir la cadena iniciada por Vladimir Rivero.
La actividad del 1 de enero invita a toda la comunidad a participar en este evento, que no solo da inicio al nuevo año, sino que también promueve una reflexión sobre los valores humanos y la importancia de la memoria histórica en un mundo convulso.