Las monjas okupas se quedan: nueva prórroga en su desalojo del convento de Belorado
La Diócesis solicitó a la Fiscalía que se nombrase un curador para las cinco hermanas clarisas mayores que permanecen en el Monasterio

Sor Sión, a la izquierda, junto con otras compañeras del convento en una imagen de archivo con unos bombones elaborados en Belorado.
El desalojo de las exclarisas del Monasterio de Belorado, inicialmente programado para el próximo 23 de enero, ha sido nuevamente pospuesto por decisión del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción N.º 1 de Briviesca. Según se informó por parte de la Diócesis, esta decisión obedece a una serie de circunstancias legales y administrativas, entre las que se incluyen la dificultad para notificar a todas las exmonjas implicadas en la demanda de desahucio, la suspensión de la vista judicial inicialmente fijada para el 19 de diciembre, y la paralización de plazos durante el periodo navideño.
En este contexto, una de las exreligiosas que formaba parte de la demanda y que previamente había abandonado el convento, ha manifestado ante la instancia judicial su conformidad con el proceso de desahucio.
Por otro lado, en un litigio paralelo iniciado por las propias exclarisas okupas del monasterio beliforano contra el Comisario Pontificio y la Archidiócesis de Burgos, el juzgado rechazó el pasado 17 de diciembre la petición de suspender la gestión del Comisario sobre el monasterio. Este fallo, recogido en el auto N.º 98/2024, ratifica la plena legalidad del nombramiento del Comisario Pontificio, inscrito en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, así como su capacidad de actuar en la administración del monasterio.
Mientras tanto, la Federación de Clarisas de Nuestra Señora de Aránzazu continúa asumiendo los costos derivados de la gestión de los monasterios, incluidos los gastos más urgentes del Monasterio de Belorado, que en diciembre ascendieron a 33.681,07 euros. Desde el inicio de este proceso, la Federación ha destinado ya un total de 225.000 euros, un esfuerzo económico significativo que refleja el compromiso de comunidades religiosas con recursos limitados.
La atención a las religiosas mayores que aún permanecen en el monasterio sigue siendo una prioridad para el Comisario Pontificio y la Comisión Gestora, según señaló el Arzobispado en un comunicado.
Estas hermanas, consideradas por la Iglesia la verdadera comunidad monástica del lugar, llevan desde mayo de 2024 sin recibir atención espiritual católica, lo que, según la Diócesis, vulnera su derecho fundamental a la libertad religiosa. Para garantizar su bienestar integral, el pasado 15 de noviembre se solicitó a la Fiscalía el nombramiento de un curador que vele por su cuidado y necesidades.
¿Qué es un curador?
La figura legal del curador es una institución del derecho destinada a proteger y asistir a personas que, aunque tienen capacidad jurídica, necesitan apoyo para gestionar determinados aspectos de su vida, ya sea de carácter personal, patrimonial o ambos. Su propósito es garantizar que los intereses de la persona sean protegidos cuando esta no pueda hacerlo plenamente por sí misma debido a diversas circunstancias, como la avanzada edad, discapacidad, enfermedad mental o limitaciones específicas.
¿En qué consiste la función del curador?
El curador es nombrado por una autoridad judicial, generalmente a petición de familiares, representantes legales o instituciones involucradas. Su actuación está limitada a los aspectos concretos que el juez establezca en su resolución, dependiendo de las necesidades de la persona bajo curatela. A diferencia del tutor, cuya función es más amplia y abarca decisiones generales, el curador actúa como un asistente o apoyo en áreas puntuales, manteniendo la persona su capacidad de decisión en otros aspectos.
¿Qué responsabilidades puede tener un curador?
Entre las funciones más comunes de un curador se incluyen:
- Gestión de patrimonio: Supervisar y ayudar en la administración de bienes, cuentas bancarias o inversiones.
- Toma de decisiones personales: Asistir en decisiones importantes relacionadas con la salud, lugar de residencia o tratamientos médicos.
- Garantizar derechos fundamentales: En casos como el de las religiosas mayores del Monasterio de Belorado, el curador podría velar por su acceso a la atención espiritual, médica y social adecuada, respetando su libertad religiosa.
Relevancia en el caso del Monasterio de Belorado
En este polémico caso, el curador solicitado por el Arzobispado a la Fiscalía tendría la función de garantizar el cuidado integral de las religiosas mayores que aún residen en el monasterio, supervisando tanto su bienestar físico como el respeto a su derecho fundamental de libertad religiosa. Con la incorporación de esta figura, la Iglesia busca protegerlas de cualquier vulnerabilidad y asegurar que sus intereses no se vean comprometidos durante el proceso judicial y en la gestión del monasterio.