El Correo de Burgos

La aguas se calman en la cuenca del Ebro tras la borrasca

La CHE monitorea el aumento de caudales en Burgos tras la crecida del Nela y el Omecillo, aunque el caudal de los ríos comienza a descender tras la crecida

El río Ebro durante una crecida.

El río Ebro durante una crecida.ECB

Burgos

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La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) continúa con el monitoreo de la evolución de los caudales de los ríos de su cuenca en la provincia de Burgos, donde las lluvias asociadas a la borrasca Ivo han provocado un incremento significativo en varios cauces.

Durante las últimas 36 horas, las precipitaciones fueron persistentes en el tercio norte de la cuenca del Ebro, superando los 50 litros por metro cuadrado en las cabeceras de los ríos Nela, Ega, Araquil, Arga e Irati. Como resultado, se registraron crecidas en distintos afluentes del Ebro, entre ellos el Nela y el Omecillo en Burgos, que alcanzaron valores estimados entre 200 y 250 m³/s en las últimas horas.

El río Ebro, a su paso por Miranda de Ebro, también experimentó un aumento considerable de caudal, que la CHE cuantificó en un rango de entre 400 y 600 m³/s durante la madrugada. Estas crecidas, aunque dentro de parámetros ordinarios, han trasladado el incremento de caudales hacia los tramos bajos del río en comunidades como La Rioja y Navarra.

Evolución de la situación en Burgos

Según la última información facilitada por la CHE, los caudales muestran una tendencia descendente en los ríos alto Ebro, Nela, Jerea, Omecillo y Bayas, tras haber alcanzado picos de crecida entre la tarde del jueves y la mañana del viernes. Sin embargo, la CHE mantiene el seguimiento activo ante posibles fluctuaciones en el caudal.

A nivel general, el río Arga se acerca a Funes con caudales próximos al umbral de aviso amarillo, mientras que el Ega ha alcanzado su máximo en Andosilla, superando levemente dicho umbral. En el caso del Ebro, se prevé que supere el umbral de aviso amarillo a su paso por Castejón, aunque sin riesgo significativo.

Los embalses de Ullibarri y Urrunaga, según explica la CHE, han desempeñado un papel clave en la laminación del caudal del Zadorra en Vitoria, contribuyendo a regular el flujo de agua en la cuenca del Ebro.

La CHE recomienda a la población de las zonas afectadas mantenerse informada a través de los canales oficiales y seguir las indicaciones de Protección Civil ante posibles actualizaciones en la evolución de la situación hidrológica.

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