Albillos
Albillos, el pueblo de Burgos que contiene una rica historia
Su encanto rural y su conexión con el pasado no pasan desapercibidos

Imagen de la iglesia de Albillos.
Su origen remonta al siglo X, y el inicio de su nombre se debe al río Ausín sobre el que surcaban los álamos blancos, también llamados Albillos o blanquillos. La primera mención de este pueblo del Alfoz de Burgos consta del año 994, de la donación al abad Falconio de cardeña de ciertos bienes. Durante bastantes siglos siguió siendo un objeto de donaciones, como al monasterio de Cardeña, incluso a la propia Catedral de Burgos. Antiguamente, era una población en la que los propios vecinos eran los dueños absolutos de la tierra y, por tanto, eran ellos los que podían elegir como señor a quien quisiesen.
Una de las construcciones más señaladas fue la Torre de las Cartagena, la cual fue propiedad de la familia burgalesa Cartagena, en el siglo XV, poco después la propiedad fue vendida al obispo Luis de Acuña, quien fundó el mayorazgo de la villa en 1494.
Fue de especial importancia histórica como resto de la Edad Media de la villa. En 1960, los dueños del Hotel Landa en Burgos compraron esta torre y la trasladaron hasta la carretera de la A-1, donde se encuentra actualmente, siendo un símbolo visible para aquellos que entran a la ciudad.
A pesar de se una pequeña localidad, Albillos ha sabido guardar muy bien su esencia histórica. Todavía conserva la iglesia parroquial del pueblo que refleja su herencia religiosa y cultural. Santa María la Mayor llama la atención por su elevada torre y su espadaña, cobijo de cigüeñas. Desde el exterior se observa su portada románica apuntada bajo un pórtico de tres arcadas renacentistas. En el interior yace una iglesia gótica con dos naves románicas, bóvedas de cañón, capiteles corridos y arcos apuntados. Su retablo mayor, obra de Domingo de Ibarreche y Ruiz de Zubiate, tiene origen rococó, con imágenes anteriores del siglo XVI de la Virgen con el Niño, San Joaquín y santa Ana, Calvario renacentista y relieves renacentistas, del anterior retablo, con la Presentación en el templo, Anunciación, Nacimiento y Reyes Magos, según consta en la página web del arzobispado de Burgos.
Cuenta con un Centro de recuperación de Animales silvestres, por el que pasan miles de animales al año, donde se ocupan de ellos, les realizan cuidados y curas, si es que lo necesitan, o incluso necropsias para analizar la causa de su muerte y aplicar los métodos necesarios si se da el caso de que no sea una muerte natural.
Relacionado con la enseñanza, el Príncipe Felipe es un centro de formación profesional, para estudiar ciclos relacionados con el campo, algunos de ellos son el de producción agropecuaria o el de Ganadería y asistencia en Sanidad Animal.
Mantienen las tradiciones antiguas que gracias a sus habitantes siguen vivas, las fiestas patronales en honor a la virgen de la Merced, cercanas al 24 de septiembre, y la festividad de San Isidro Labrador que como cada localidad que tiene campos abiertos y tierras agrícolas, lo celebran cada año.
Albillos sigue siendo un pueblo tranquilo, cercano a Burgos, que conserva su encanto rural y su conexión con el pasado.