San Medel, en pie de guerra por la A-12 y las rotondas del Parque Tecnológico
Los vecinos de la periferia alegan contra el «aislamiento» forzoso que conllevaría el trazado entre Burgos e Ibeas y reclaman un paso peatonal «accesible para personas con movilidad reducida»

La vivienda de San Medel más cercana a la N-120 luce una pancarta contra el trazado de la A-12.
La vivienda de San Medel más próxima a la carretera N-120 luce una pancarta que resume a la perfección el malestar de sus propietarios. También el de los moradores de las casas más cercanas, a la entrada del pueblo, y del resto de vecinos afincados en el casco urbano. Si nadie lo remedia, el tramo de la autovía A-12 entre Burgos e Ibeas de Juarros conllevará el inevitable «aislamiento» de quienes residen en la periferia. De ser así, se acabaron los paseos hasta el centro de la localidad. Un trayecto que, a pie, no llega a los 10 minutos.
No es el único frente de batalla. El proyecto contempla la construcción de dos rotondas. Una de ellas, dentro del casco urbano, genera un amplio rechazo en entre los habitantes de San Medel. Básicamente, por los ruidos y la contaminación derivada del tráfico al tratarse de una infraestructura concebida para acceder al Parque Tecnológico.
Dos conflictos, entrelazados entre sí, que ponen a esta pedanía burgalesa en pie de guerra. «Llevamos más de 50 años viviendo aquí, haciendo vida en el pueblo, pagando todos los impuestos y ahora nos sentimos abandonados», lamenta Pilar Carcedo, vecina de la periferia, tras presentar una alegación con el fin de exigir un paso peatonal.
Marta, sobrina de Pilar, secunda firmemente la reivindicación. Si el Ministerio de Transportes no tiene en cuenta su petición y las fincas de la entrada del pueblo quedan aisladas, no habría más remedio que coger el coche para desplazarse al núcleo urbano de San Medel. Imposible cruzar la autovía, claro está, por una mera cuestión de seguridad. Y por los muros que se levantarán, por supuesto. Así pues, «tendríamos que ir por la carretera de Logroño, subir por el parque Tecnológico y cruzar las rotondas para llegar».
En su alegación, la familia Carcedo solicita «la construcción de un paso sobre la autovía, peatonal y accesible, para personas con movilidad reducida». Como alternativa, también sugieren la posibilidad de proyectar «un paso subterráneo bajo la autovía con las mismas características».
«¿Cómo puede ser que no pueda ir al pueblo en bici?», se pregunta Víctor, un joven con síndrome de Down que también se vería afectado por el trazado. Su inquietud, de hecho, se refleja en la alegación de los Carcedo. Del mismo modo, exponen los perjuicios que generaría esta «segregación» para los niños pequeños de la familia.
Aparte de mantener «mucho contacto con el pueblo» de toda la vida, Marta pone de manifiesto otro problema derivado del proyecto si finalmente se ejecuta tal y como está previsto. Se quedarían, básicamente, sin «servicios básicos» como la recogida de residuos o el transporte público, que permite a los vecinos de San Medel desplazarse a Burgos capital. Porque el bus, según precisa, hace parada en la plaza de la localidad.
Después de dos años de «infierno» a costa de las obras de construcción de las dos rotondas de acceso al Tecnológico, los Carcedo aún recuerdan cómo «temblaba toda la casa». Por no hablar del «ruido constante» y los «escombros por todas partes». Asimismo, lamentan que la A-12 ha provocado una «pérdida del valor de nuestra vivienda» y esperan que su alegación sea tenida en cuenta.
No queda otra que esperar y cruzar los dedos mientras tanto. No en vano, los vecinos de la periferia de San Medel no descartan «movilizaciones» si la Administración hace caso omiso a sus pretensiones. Lejos de tirar la toalla, defenderán su causa porque la construcción del trazado conforme a lo establecido supondría una considerable «pérdida de bienestar físico y emocional» que no están dispuestos a asumir.