El barco del Sobrón cumple su objetivo y se consagra como revulsivo con 8.000 viajeros desde junio
El alcalde del Valle de Tobalina, Jesús Ángel López de Mendoza, afirma que el éxito superaba las expectativas. Mantendrá cuatro paseos diarios hasta octubre. Su gestión genera cinco puestos de trabajo, dos más de los previstos

El catamarán electrosolar, lleno hasta la bandera, en pleno paseo fluvial por el Sobrón.
Objetivo cumplido. El barco electrosolar que desde el pasado 19 de junio surca a diario las aguas del Sobrón se ha consagrado ya, en poco más de dos meses, en un importante revulsivo turístico para el Valle de Tobalina. 8.000 viajeros en este tiempo apuntalan este título. Y subiendo.
El alcalde de este municipio burgalés enclavado en Las Merindades, Jesús Ángel López de Mendoza, no oculta su satisfacción por la respuesta obtenida, un éxito que supera las expectativas y que, he ahí la clave de la alegría, ha tenido un impacto muy positivo en los negocios de la zona. Los bares y restaurantes próximos dan fe de ello. Solo el ubicado en el mismo embarcadero da de «100 a 150 comidas diarias», buena parte a cuenta del tirón del nuevo catamarán.
Sufragada con fondos europeos e impulsada por la Diputación y el Ayuntamiento del Valle de Tobalina, gestor de la actividad, esta iniciativa encarna la apuesta decidida por transformar el entorno de la antigua central nuclear de Garoña en paradigma de sostenibilidad turística como motor de desarrollo rural. En vista de los resultados, la aportación a tal empeño no se ha hecho esperar.
Con tan ambiciosa meta afronta cada día su singladura el barco construido en los astilleros de Bermeo, que parte del muelle de San Martín de Don. Lo hace impulsado íntegramente por la energía solar que captan las placas instaladas en su cubierta y, casi siempre, con el aforo lleno hasta la bandera.
López de Mendoza destaca que esta nueva oferta ha tenido casi desde el inicio un ritmo de reservas altísimo. Tanto es así que, tras arrancar con dos viajes diarios, en vista del auge de la demanda, se decidió duplicar las salidas para no dejar a nadie en tierra. Mantiene en la actualidad las cuatro travesías por jornada (incluso llegaba a realizar cinco este mes de forma extraordinaria). «Cada trayecto cuenta con unas 50 plazas, lo que permite transportar en torno a 200 personas al día. Queríamos incluso incrementarlo más, pero lo descartamos para no saturar a los patrones», detalla el regidor, para indicar que con agosto completo tiempo antes de llegar hoy a su fin, también han llenado los viajes que surcarán el Sobrón todos los primeros días y los fines de semana de septiembre, cuando partirá el recorrido a las 12, 13.30, 15.30 y 17 horas de lunes a domingo.
«La demanda es todavía muy elevada y estamos valorando hasta cuándo extenderemos la actividad en función del tiempo y de la respuesta del público, mientras haya interés seguiremos», añadió el alcalde, partidario de mantener la propuesta actual por lo menos hasta el 19 de octubre, pasado el puente del Pilar, si el tiempo lo permite, claro. El intenso calor estival, opina, les ha beneficiado, a tenor de la estadística, con un mayor movimiento hacia el norte en busca de una tregua del termómetro.
Con los rigores del clima a su favor, solo un contratiempo técnico logró detener la velocidad de crucero alcanzada por este singular navío. «Tuvimos que parar durante cuatro días por una avería», detalla López de Mendoza. La pieza (una tarjeta electrónica dañada durante una tormenta) tenía que viajar desde Alemania y este periplo demoró la reactivación de los paseos más de lo previsto. «Nos hizo perder alrededor de un millar de visitantes», lamenta el alcalde, pese a que ni siquiera ese contratiempo -que por fortuna coincidió con la semana más fría del verano- ha empañado el rotundo éxito de la propuesta. Por si acaso, no obstante, se hacían con los recambios necesarios para evitar que este parón se repita.
Si bien es pronto para poner cifra a la repercusión económica del proyecto, otro dato da la pista de su relevante efecto: solo la gestión del catamarán ha generado más empleo del esperado. La intención era crear tres puestos de trabajo, «los dos patrones y una persona en la oficina», pero la masiva afluencia obligaba a incorporar dos personas más al equipo.
La web valledetobalina.burgos.es ofrece la información necesaria para que los interesados en conocer esta ruta fluvial por los que ya hay quien ha denominado fiordos burgaleses puedan reservar su plaza.
8 kilómetros a 5 nudos de velocidad
A 5 nudos (unos 10 kilómetros por hora), el catamarán se desliza por 8 kilómetros del embalse del Sobrón, con vistas al Parque Natural Montes Obarenes-San Zadornil, y brinda, más allá de estampas de rica biodiversidad y belleza singular, una sensación de estrecha conexión con la naturaleza que lo acuna. Ese era, de hecho, el reto, ofrecer una nueva perspectiva, casi sensorial, de un área de cualidades de sobra conocidas por los devotos de las rutas de calidad.
El viaje puede o no incluir el paso bajo el puente de Tobalina, depende. La decisión la determina la altura del agua, pues si es demasiado elevada impide la maniobra. Iberdrola gestiona el pantano y, por tanto, modifica el caudal según sus necesidades.
El ya citado embarcadero de San Martín de Don es origen y destino. El mismo enclave, donde también se pueden alquilar kayaks y tablas de pádel surf por horas, da paso al catamarán, por un precio de 10 euros con carácter general, 5 para menores de entre 3 y 8 años. Los niños de hasta 3 años viajan gratis. Hay descuentos de hasta el 20% para grupos superiores a 25 personas. Las reservas se formalizan en el teléfono 681073780.