Sasamón, el rincón de Burgos que sedujo a Roma
A menos de media hora de Burgos, la villa fue un enclave de vital importancia para el sacrosanto imperio. A día de hoy, combina su legado histórico, la arquitectura medieval y el arte contemporáneo

Colegiata de Santa María la Real de Sasamón.
A escasos 26 minutos de Burgos, a la izquierda del río Brullés se encuentra Sasamón. Una de las localidades más bellas e interesantes de la provincia de Burgos que cuenta con casi mil habitantes y con un rico patrimonio.
Entra a la historia una vez terminada la Prehistoria y con la llegada de los romanos a estas mesetas. El imperio romano llegó a Sasamón, habitado entonces por pueblos de difícil localización y definición, y hallaron un poblamiento, cuyo nombre mantuvieron, en el que habrá elementos de tal valía que bajo su gobernanza fue cabeza, nudo de caminos, mansión de la vía Aquitana Tarraconense, punto de campamento y en su momento base y asentamiento del emperador Augusto, de hecho hay una estatua en el pueblo en su honor. Esta apreciación de Roma hizo brillar a esta villa, implantando su lengua, su derecho, su religión, su ingeniería y su arte militar.
Sus orígenes nacen, más concretamente, en el núcleo prerromano de Segisama o Segisamone, perteneciente al pueblo de los turmódigos, etnia celta, aunque sus restos se hayan hoy en día en el término municipal de Olmillos de Sasamón.
Tras los visigodos, también presentes en Sasamón, entran los condes Nuño Núñez y Diego Rodríguez junto con la definitiva castellanización, los nuevos pobladores son castellanos netos, forjados en los conceptos de igualdad, justicia, religión y amor a la tierra que caracteriza a los primeros pobladores de Castilla.
De la época romana se conservan numerosos restos, el puente de San Miguel sobre el río Brullés, con tres vanos separados por espolones y una lápida incrustada, la calzada está muy erosionada y desprotegida, aunque todavía hay varios puentes de origen romano que fueron reconstruidos más tarde durante la Edad Media y es en esta época, concretamente del siglo XV, cuando procede la sección de muralla que conserva en perfecto estado Sasamón, con una gran puerta monumental en uno de sus flancos. Desde la muralla, si nos adentramos por las calles de Sasamón, descubriremos un buen número de antiquísimas casas solariegas con sus blasones, hasta llegar a la Plaza Mayor porticada, donde nos espera de nuevo el gran arco que da entrada al templo de Santa María la Real.
La iglesia de Santa María

Iglesia de Santa María La Real de Sasamón
La iglesia de Santa María, es un gran ejemplo del estilo gótico. Muestra dos partes. En la zona de las naves predomina el estilo protogótico, de principios del siglo XIII. En el lado septentrional se extiende un amplio claustro, mientras que en el lado meridional se añadieron algunas capillas. La otra parte importante la forma la cabecera, en la que destaca un elevado crucero. Fue iniciada en 1522 y varios maestros de cantería montañeses se alternaron en la construcción del templo. De 1550 a 1557 dirigen las obras Juan de Landeras y Juan de la Riba, autor del cerramiento de la capilla de San Esteban. Su retablo mayor consta de cuatro cuerpos, divididos en cinco calles y dieciocho motivos ornamentales, y es retablo de la nave lateral derecha es obra barroca de mediados del siglo XVIII.
Arco de San Miguel de Mazarreros

Arco San Miguel Mazarreros, Sasamón
El Arco de San Miguel de Mazarreros está a un kilómetro de la villa por la carretera que conecta Alar del Rey (Palencia) con Sasamón. Es el único vestigio que se mantiene en pie de este templo y del pueblo que desapareció en el siglo XV tras ser anexionado con Sasamón. Una pieza sencilla con piedras puras que crean estampas de gran belleza y magia en su entorno. La portada combina los estilos románico y gótico a pesar de haber sido el paso del tiempo, el abandono y el expolio. Es uno de los monumentos que encuentran en peligro de ruina de la provincia de Burgos según la Lista Roja de Hispania Nostra.
La ermita de San Isidro y Cruz del Humilladero

Cruz del humilladero, Sasamón
A las afueras del pueblo, cercano a las piscinas se ubica la ermita de San Isidro y la majestuosa Cruz del Humilladero, esta última es considerada el modelo más impresionante de los antiguos cruceros hispánicos y se aproxima que fue construida en el siglo XVI, asociándose al círculo artístico de Simón de Colonia. Su diseño cuenta la historia de la Salvación y la Redención del ser humano mediante la muerte de Cristo, desde el pecado original hasta la Coronación de la Virgen.
Casa-Museo Salaguti

Casa-Museo de Salaguti en Sasamón.
Carlos Salazar Gutiérrez, conocido como Salaguti, es un autodidacta que nació en 1944 y desde entonces lleva volando su visa en las artes plásticas. El rechazo por parte de la escuela Superior de Bellas artes de San Fernando, Madrid, fue motivo por el que dedicarse al mundo del arte por su cuenta y hoy en día vive en una casa-estudio muy cercano al caserío de Sasamón, un espacio en el que el artista realiza su trabajo. Se trata de un edificio que sorprende a simple vista no solo por la originalidad de su construcción, ya que se ha convertido en toda una escultura, sino por sentir la sensación de espacio que infunde su interior a todo el que se adentra en su interior. Destaca su fachada, ya que es un autorretrato del autor.
Además, Sasamón contiene varias rutas, entre ellas el Camino de Santiago que pasa por el pueblo y ofrece unas maravillosas vistas para los caminantes y ofrece al pueblo una gran fuente de ingresos para sus hostales.
En cuanto a su gastronomía destaca su fabuloso queso, fabricado con técnicas artesanales e innovadoras en la elaboración de todos sus productos.