El PSOE buscará que el Senado apoye la cesión del túnel de la Engaña a Cantabria y Castilla y León
El Túnel de la Engaña, levantado para un tren que nunca circuló, se ha convertido en un símbolo de abandono y memoria histórica en la frontera de Burgos y Cantabria. Los socialistas quieren forzar a los Ejecutivos de Cantabria y Castilla y León a sentarse con el Gobierno para que "puedan impulsar los trabajos de reparación, rehabilitación y recuperación del túnel"

Archivo - Tunel de La Engaña en Vega de Pas.
La Comisión de Despoblación y Reto Demográfico del Senado abordará este martes una iniciativa del PSOE en la que insta al Gobierno a negociar la cesión del túnel de la Engaña y de los terrenos de su entorno a los Ejecutivos de Cantabria y Castilla y León para que "puedan impulsar los trabajos de reparación, rehabilitación y recuperación del túnel".
Los socialistas han presentado esta moción -iniciativa no vinculante- en la Comisión de Despoblación del Senado con el objetivo de que la Cámara Alta fuerce a los Gobiernos presididos por María José Saénz de Buruaga y Alfonso Fernández Mañueco a sentarse con el Ejecutivo central para asumir la gestión de estos trabajos y "fomentar así el "desarrollo socioeconómico de la región".
En la exposición de motivos del texto, al que ha tenido acceso Europa Press, el PSOE sostiene que el túnel de La Engaña, ubicado entre las provincias de Cantabria y Burgos, "se erige como un símbolo de la ingeniería ferroviaria española".
Creen que la recuperación de este túnero supondría "un impulso significativo para el turismo en la región", ya que su longitud y su ubicación en un entorno natural "privilegiado" lo convierten "en un atractivo único para amantes de la naturaleza, la historia y la aventura".
"Finalmente, la recuperación del túnel de La Engaña también tendría un valor simbólico importante. Representaría la unión de dos comunidades autónomas, Cantabria y Castilla y León, y simbolizaría el progreso y la apuesta por el futuro de las comarcas que atraviesa, afectadas de lleno por el fenómeno de la despoblación", añaden.
Por ello, el PSOE defiende que, pese a ser un reto ambicioso, los beneficios potenciales "son enormes": "Esta iniciativa requiere la colaboración de los gobiernos involucrados, así como del sector privado, para transformar esta visión en una realidad tangible que beneficie a las generaciones presentes y futuras".
El túnel que nunca vio pasar un tren
Las obras comenzaron en 1941 y se prolongaron hasta 1959, con la participación de más de 300 trabajadores, entre ellos numerosos presos republicanos que redimían condena en poblados levantados junto a las bocas del túnel. Pese a estar terminado, en 1961 el Gobierno paralizó definitivamente la línea.
Abandonado desde entonces, su interior sufre derrumbes e inundaciones, aunque uno de sus accesos se ha integrado en la Vía Verde del Santander-Mediterráneo, hoy utilizada para el senderismo y el cicloturismo.
Su nombre, que coincide con el río que discurre por la zona, le ha dado un matiz casi profético al ser una gran obra que resultó ser un "engaño" o un esfuerzo sin recompensa. Es un lugar popular para el turismo de aventura e histórico.