El Senado aprueba una moción para ceder el túnel de La Engaña a Cantabria y Castilla y León
El Senado dio este martes un paso en favor del futuro del túnel de La Engaña al aprobar una moción que insta al Gobierno a negociar con Cantabria y Castilla y León la cesión de la infraestructura y sus terrenos, con el objetivo de rehabilitarlo y reabrirlo como recurso turístico y motor de desarrollo económico

Un momento de la reunión de la Comisión de Despoblación en el Senado.
La Comisión de Despoblación y Reto Demográfico del Senado aprobó este martes una moción presentada por el PSOE que insta al Gobierno a negociar la cesión del túnel de La Engaña y de sus terrenos a las comunidades de Cantabria y Castilla y León. El objetivo es que ambas autonomías puedan asumir la rehabilitación de esta infraestructura ferroviaria, que atraviesa la divisoria entre Burgos y Cantabria con casi siete kilómetros de longitud.
El proyecto ya tiene recorrido en la vertiente cántabra, donde la Sociedad Regional Cántabra de Promoción Turística arrendó en 2020 los terrenos a Adif hasta 2050 y declaró de interés público la recuperación del túnel, con una inversión de cinco millones de euros procedentes de los fondos europeos Next Generation.
El senador socialista Luis Tudanca recordó que la Junta de Castilla y León se comprometió en 2021 a estudiar la propuesta de sus homólogos cántabros, pero hasta ahora no ha dado respuesta. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Merindad de Valdeporres ha reiterado su interés en aprovechar el patrimonio ferroviario de la zona.
El visto bueno a la moción supone un nuevo paso en el proyecto de dinamización que ya se ha puesto en marcha en la vertiente cántabra. La Sociedad Regional Cántabra de Promoción Turística arrendó en 2020 los terrenos a Adif hasta el año 2050 y en 2022 declaró de interés público el plan de recuperación del túnel, incluido dentro del Programa Extraordinario de Sostenibilidad Turística en Destino 2021-2023. En ese marco se anunció una inversión de cinco millones de euros procedentes de los Fondos Next Generation de la Unión Europea.
En el lado burgalés, sin embargo, el desarrollo del proyecto permanece pendiente de respuesta. El Ayuntamiento de Merindad de Valdeporres ha reiterado en varias ocasiones la necesidad de aprovechar el patrimonio histórico y ferroviario presente en la zona, pero la Junta de Castilla y León sigue sin pronunciarse al respecto, a pesar de que en 2021 se comprometió a estudiar la propuesta planteada por el Ejecutivo cántabro. Así lo recordó el senador socialista por Castilla y León, Luis Tudanca, durante la defensa de la moción en el Senado.
La infraestructura cuenta con casi siete kilómetros de longitud y conecta los términos municipales burgaleses de Merindad de Valdeporres y Sotoscueva con el cántabro Vega de Pas. Se trata de uno de los túneles ferroviarios más largos de España, construido entre 1941 y 1959 como parte de la línea Santander-Mediterráneo, un ambicioso proyecto ferroviario que nunca llegó a completarse y que quedó en desuso. La moción aprobada en la Cámara Alta tiene como objetivo “más ambicioso” la reapertura del túnel.
El texto defiende que la recuperación de esta infraestructura permitiría impulsar el turismo en un entorno calificado de “privilegiado”, con opciones de desarrollo para visitas guiadas, eventos culturales y actividades recreativas como senderismo o ciclismo. Según sostiene el Grupo Socialista, este tipo de iniciativas no solo contribuirían a preservar el patrimonio, sino que serían capaces de generar empleo y nuevas oportunidades de negocio en las comarcas por las que discurre el trazado.
El Grupo Socialista subraya además que la mayor parte del túnel “se encuentra en condiciones óptimas y sin estado de humedad relevante”, lo que facilita su restauración y su posible reconversión como parte de una vía verde que conecte ambas vertientes. Con la moción aprobada en el Senado, el balón pasa ahora al tejado del Gobierno central, que deberá abrir negociaciones con Cantabria y Castilla y León para determinar el futuro de una infraestructura que ha estado abandonada durante más de seis décadas y que aspira a convertirse en motor turístico y económico para el norte de Burgos y el sur de Cantabria.