Arte e historia junto al monasterio cisterciense
El municipio burgalés Villamayor de los Montes, enclave espiritual en el Valle del Arlanza, destaca por su claustro románico, torre relojera de 1901 y legado medieval cisterciense

Vista general de Villamayor de los Montes.
Villamayor de los Montes, localidad situada en el corazón del Valle del Arlanza, se consolida como un enclave de relevancia por su Monasterio Cisterciense de Santa María la Real, erigido en el siglo XIII, así como por la peculiar Torre Relojera del Ayuntamiento datada en 1901. Con una población estable de 165 habitantes, este pequeño núcleo se ubica a pocos kilómetros de la ciudad de Burgos, a la orilla de la Autovía A-1, fusionando arte, historia y espiritualidad en la provincia burgalesa.
El monasterio, fundado en 1228 y habitado actualmente por ocho monjas de la Orden del Císter, se aproxima a su octavo centenario en 2028, manteniendo vivas las tradiciones cistercienses y conservando un entorno arquitectónico singular. La historia de Villamayor de los Montes hunde sus raíces en el siglo X, cuando repobladores del norte junto a mozárabes se asentaron en estas tierras, atraídos por su riqueza en cereales y viñas. Prueba de la antigüedad del enclave son los vestigios de la calzada romana que conectaba Clunia con Sasamón, así como el desarrollo de la villa sobre siete despoblados y la fundación de un primitivo monasterio masculino en el siglo XI, anterior al actual monasterio femenino.
En el siglo XIII, Garci Fernández, mayordomo real de la reina Leonor de Inglaterra y de su hija la reina Berenguela, junto a su esposa Mayor Arias, funda sobre la base del anterior cenobio el actual monasterio femenino bajo la advocación de Santa María la Real. El patronazgo noble y la vinculación con el Monasterio de las Huelgas de Burgos marcaron la vida religiosa, social y económica del pueblo, con la primera abadesa Marina Arias, hermana de la fundadora, al frente de la comunidad monástica.

Imagen del claustro del monasterio.
Patrimonio monumental: monasterio, iglesia y torre relojera
El conjunto arquitectónico del Monasterio Cisterciense destaca por un claustro románico del siglo XIII de gran valor histórico y una iglesia abacial gótica, blanca y luminosa, considerada uno de los primeros templos del gótico cisterciense en la provincia de Burgos. La iglesia parroquial, edificada en el siglo XVI y anexada físicamente al monasterio, refuerza el carácter singular del conjunto, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1931. De igual modo, el hospital de Nuestra Señora, fundado en el siglo XVI por Gonzalo Martiñigo, canónigo de la catedral de Segovia y oriundo de la localidad, ha sido restaurado y empleado hoy como centro cultural.
Uno de los elementos arquitectónicos más distintivos de Villamayor de los Montes es su Torre Relojera, construida en 1901 siguiendo la tendencia de la arquitectura del hierro, inspirada por la escuela de la Torre Eiffel. El encargo recayó en el relojero Canseco, proveedor de la Casa Real, que diseñó una estructura metálica piramidal, visible desde distintos puntos del municipio, donde se resguardan tres campanas que marcan las horas y los momentos comunitarios. Esta torre es reconocida como una de las obras más singulares en la trayectoria del afamado relojero.

Bella imagen de la torre relojera con una puesta de sol al fondo.
Vida religiosa y repostería tradicional
La comunidad monástica femenina, perteneciente a la Orden del Císter, mantiene un modo de vida centrado en la espiritualidad, la oración y el trabajo, acogiendo vocaciones y visitantes que buscan quietud y retiro espiritual. "El monasterio acoge con los brazos abiertos a quienes buscan silencio, estudio y oración que pueden compartir con las hermanas, ofreciendo para ello su hospedería", destacan las religiosas desde su página oficial. El obrador de repostería artesanal provee dulces que han permitido a la comunidad autofinanciarse a lo largo de generaciones, formando parte de la oferta tradicional del municipio.
La economía de Villamayor de los Montes se articula en torno a la actividad agrícola y ganadera en una superficie de 4.000 hectáreas. El pueblo mantiene servicios básicos como consultorio médico, farmacia, carnicería, bar y piscinas municipales, lo que facilita la vida diaria tanto a los habitantes como a los visitantes. Las festividades patronales incluyen las celebraciones en mayo en honor a Nuestra Señora de Nava, cuya imagen del siglo XVI se conserva en la ermita a tres kilómetros, y, en el mes de octubre, la festividad de los Santos Vicente, Sabina y Cristeta, reforzando el peso de la tradición como parte vertebral de la identidad local.
Visitas y turismo cultural
Villamayor de los Montes forma parte de los programas de turismo rural y religioso gestionados por la asociación ADECOAR, lo que permite concertar visitas guiadas al monasterio y a otros puntos de interés del municipio. La reserva de visitas se canaliza a través del teléfono 650 109 729. El auge de los itinerarios culturales en la provincia de Burgos, y la cercanía del municipio a la autovía A-1, continúa atrayendo visitantes interesados en la historia, el arte y las tradiciones monásticas de Castilla y León.