Los comercios de Lerma pierden un 25% de las ventas navideñas por el cierre de la Plaza Mayor
El sector arremete contra el Ayuntamiento de la Villa Ducal por el "experimento", manifiesta su profunda indignación y advierten que tomarán "medidas de presión" si se mantiene el empeño de una peatonalización permanente. En algunos establecimientos la caída alcanzó el 35% y varios barajan cerrar por la "alarmante bajada de ingresos"

Así ha lucido la mayor parte del periodo navideño la Plaza Mayor de Lerma, que sí acogía algún acto festivo puntual.
La campaña de Navidad de 2025 dejaba un balance devastador y una "profunda indignación" en el comercio del casco histórico de Lerma. El sector, representado por Asemyco, cifra de hecho en una media del 25% la caída de la facturación registrada entre el 6 de diciembre y el 6 de enero, a consecuencia de la decisión municipal de cerrar al tráfico la Plaza Mayor durante todo ese periodo.
La presidenta de la agrupación que reúne a comercios y empresas de la Villa Ducal, Ana Carmen Ortega, califica la medida de "experimento sin planificación" y denuncia que el Ayuntamiento no mantenía contacto alguno con los afectados ni antes ni durante la prueba. "La gente está muy dolida, son pérdidas muy grandes y en una época muy sensible", afirma.
Y es que, según los datos recogidos por la asociación, algunos establecimientos sufrían descensos de hasta el 35% de los ingresos, respecto a ejercicios anteriores, un golpe especialmente grave al tratarse del periodo de mayor volumen anual de ventas. Según Asemyco, al menos cuatro empresarios ya se plantean cerrar sus negocios tras el fiasco de la campaña.
Ortega advierte además de un daño estructural más profundo, pues estas iniciativas conllevan la pérdida del hábito de consumo en el centro histórico. "Cuando se disuade a los clientes de acudir durante un mes entero, muchos vecinos de la comarca terminan desplazándose a otras localidades para realizar sus compras, un comportamiento difícilmente reversible", lamenta el comunicado de denuncia emitido por la agrupación.
Desde Asemyco recuerdan que no están en contra de la peatonalización puntual de la Plaza Mayor cuando existan razones justificadas. Ortega reconoce, al respecto, que eventos como procesiones de Semana Santa, ferias o celebraciones concretas requieren el cierre temporal del espacio por motivos de seguridad y organización. Sin embargo, considera inasumible que esa restricción se convierta en una práctica ordinaria o prolongada "sin alternativas que sostengan la actividad económica". "Para los comerciantes, cerrar la plaza durante un mes completo sin planificación previa ni consenso supone eliminar el principal acceso y foco de atracción del casco histórico", añade el comunicado.
La asociación reprocha que el reciente cierre de la plaza no se acompañó de medidas compensatorias, ni refuerzo de aparcamientos periféricos, ni actividades capaces de atraer público al corazón de la villa. El programa navideño se limitó a acciones puntuales, que consideran "insuficientes" para sostener la afluencia comercial.
Mientras hacen llegar al equipo de Gobierno municipal este particular balance -sin esperanza alguna de obtener respuesta, como en las ocasiones anteriores-, los comerciantes de Lerma aguardan la resolución de la denuncia presentada vía contencioso-administrativo contra el bando municipal con el que el Ayuntamiento daba cobertura al cierre. Ortega señala que "existe un informe de Secretaría fechado el 10 de noviembre que cuestiona la legalidad de aplicar esta restricción mediante un simple bando". Aunque solicitaron medidas cautelares para paralizar la decisión, estas fueron rechazadas al prevalecer el criterio de seguridad peatonal alegado por el Ayuntamiento.
El posicionamiento de los tribunales sobre este particular aún está pendiente, pero desde la asociación subrayan que, aunque llegue tarde para reparar las pérdidas ya sufridas, podría evitar que se consoliden decisiones similares en el futuro.
Tras la experiencia de Semana Santa del año anterior -cuando la plaza ya fue clausurada durante toda la semana-, los empresarios temen que esta Navidad haya sido el paso previo a una peatonalización permanente sin consenso ni planificación económica. De ahí que, ante esta posibilidad, reclamen transparencia y la exposición pública inmediata de la valoración municipal de la prueba piloto, un diálogo real para trabajar juntos en encontrar soluciones que "beneficien a la economía local en lugar de perjudicarla" y el "cese de los experimentos". Los firmantes del citado comunicado advierten, de hecho, que tomarán "medidas de presión" -a concretar en asamblea- "si se ignora el sacrificio de décadas de los pequeños negocios locales".