Artim prepara su regreso con el objetivo de «seguir construyendo comunidad»
De nuevo en Espinosa, la asociación Ábrego impartirá una decena de cursos formativos del 15 al 22 de agosto. Habrá actividades gratuitas y ya se están recabando propuestas de la población local

Encuentro de cocreación, bajo el paraguas de Artim, en Espinosa de los Monteros.
Hubo un momento en el que parecía que se les iba de las manos. El impacto del Artim era tal que corría el riesgo de convertirse en festival. Poco o nada tenía que ver aquello con la «filosofía de creación de redes y formación práctica» que la asociación Ábrego concibió en 2014. De ahí el parón, alargado más de lo debido por el Covid, hasta 2022. El problema, por aquel entonces, es que organizar un encuentro de estas características requiere «dedicación casi exclusiva». Y el equipo, cada cual con sus quehaceres, optó por dejar el proyecto en barbecho.
La morriña siempre estuvo ahí, al acecho. Aparte, el Ayuntamiento de Espinosa de los Monteros seguía interesado en retomar la iniciativa. De repente, una socia de Ábrego sugirió la posibilidad de acceder a unas ayudas de la Agenda 2030 en febrero del año pasado. Resuelta la convocatoria en otoño, ya no había vuelta de hoja. Artim estaba de vuelta, en Espinosa, con su esencia intacta.
El encuentro cambia de fechas. En vez de julio, se celebrará del 15 al 22 de agosto. La base de operaciones se ubicará en el albergue juvenil, aunque cabe la opción de acampar como antaño. De esta forma, lo que se busca es que Artim «no invada la normalidad y el día a día de la población local» sino «respetar sus ritmos».
En primera línea desde la primera edición, Astrid Henmark reconoce que había «cierta nostalgia de volver a encontrarte con proyectos que nacieron a la vez que Artim, que siguen vivos y funcionando». Bajo esa premisa, la principal pretensión de Ábrego es «volver a compartir y seguir construyendo comunidad».
Con una decena de cursos y 200 plazas disponibles, lo «esencial» es que «la gente se conozca y establezca sinergias que luego germinen en proyectos que con el tiempo acaben fructificando». Según detalla Sergio Bravo, coorganizador del encuentro, resulta de vital importancia tender puentes con diferentes colectivos de Las Merindades y otros puntos de la provincia. A mayores, se habilitará un buzón de sugerencias en la Oficina de Turismo de Espinosa.
De cara a fomentar la colaboración colectiva, los promotores del Artim ya desarrollaron el viernes un primer foro de cocreación en el Consistorio espinosiego. La cita fue todo un éxito a nivel intergeneracional, con «peques de cinco años hasta señoras de 80». A Henmark le pareció «muy conmovedor», por ejemplo, la petición de un niño que «vio como se forjaba una campana con hierro y decidió que necesitaba un casco de Iron Man». O una persona mayor que confesó que se había empapado de los textos de Federico Olmeda gracias al Artim.
Estos encuentros, que también se han extendido a la residencia de mayores o al instituto de Espinosa, se celebrarán «mensual o quincenalmente». Por otro lado, Artim volverá a contar con un sinfín de actividades gratuitas, como conciertos o talleres, y su clásica feria de productos y oficios locales. Todo sea para demostrar, de nuevo, que el medio rural, aunque despoblado, está más vivo que nunca.