La borrasca Leonardo arrecia en Burgos: ¿Qué tiempo hará el fin de semana?
El frente atlántico mantendrá las lluvias persistentes y avisos por viento en toda la provincia, con un desplome térmico en un sábado de ambiente invernal y nieve a 1.000 metros. Fin de semana de lluvias y frío que sólo ofrecerá una mínima tregua dominical antes de recuperar los chubascos generalizados a partir del lunes, cuando entra el viento sur hasta alcanzar máximas de 15°C al llegar el martes
Burgos pasa del aviso por viento a las lluvias generalizadas este fin de semana.
El paso de la borrasca Leonardo barriendo el frente atlántico y penetrando en el interior de la meseta mantendrá a la totalidad de la provincia de Burgos bajo un régimen de lluvias persistentes que marcará el ritmo de los próximos días a partir de este jueves en el que la alerta por fuertes vientos estará activa en todo el territorio burgalés y en gran parte de Castilla y León.
El viento vendrá acompañado de chubascos persistentes que podrán ser de gran intensidad en algunos puntos de la provincia y se irá debilitando en las horas de la noche de tal manera que el viernes amanecerá sin aviso por rachas de aire, pero con un cielo cerrado y una probabilidad de precipitación que alcanza el cien por cien.
A mayores, los termómetros inician un descenso paulatino que situará las máximas en los 10°C, mientras que las mínimas caerán hasta los 2°C sin que exista la posibilidad de nevadas más que en las zonas más altas de la provincia, puesto que la cota de nieve rondará ya los 1.200 metros.
La inestabilidad alcanzará su punto álgido durante el sábado, cuando se espera el momento más crudo del episodio invernal con un ambiente desapacible motivado por los chubascos y chaparrones y un desplome térmico acusado. Los valores diurnos del termómetro no superarán los 8°C y la nieve volverá a hacer acto de presencia en una cota inferior, ya que bajará hasta los 1.000 metros, lo que obligará a extremar la vigilancia en los puertos y en las zonas altas de la meseta ante la posibilidad de que se produzcan las primeras acumulaciones de importancia.
El domingo será como una jornada de transición más marcada por el frío que por las lluvias, que ofrecerán un ligero respiro a partir del mediodía, dado que la entrada de viento de componente norte acentuará la sensación gélida en la capital burgalesa y en el resto de la provincia. La nubosidad tenderá a abrirse tímidamente por la tarde, pero las temperaturas mínimas se estancarán en los 2°C.
Las precipitaciones van a seguir estando presentes en este lluvioso arranque del mes de febrero, ya que este escenario de relativa calma dominical precede a un lunes que recuperará los chubascos generalizados, de modo que el paraguas volverá a ser un accesorio indispensable en el inicio de la próxima semana.
Tanto el martes como el miércoles la lluvia será permanente de la mañana a la noche según la previsión que maneja la Agencia Estatal de Meteorología, y el único cambio será un aumento paulatino de las temperaturas motivado por la entrada de vientos flojos de componente sur que llevarán a los termómetros a marcar máximas de 15ºC el martes y el miércoles y mínimas entre 7º y 9ºC en ese inicio de la semana.