El Correo de Burgos

La Guardia Civil incauta el primer alijo de fentanilo en Burgos y la mayor cantidad de ketamina hasta la fecha

Golpe al narcotráfico y el blanqueo de capitales tras la desarticulación de un «peligroso» grupo criminal que operaba en el norte de España. Su líder, afincado en Medina de Pomar, era conocido por sus subalternos como el «patrón de patrones»

La Guardia Civil decomisa el primer alijo de fentanilo en Burgos junto a otras drogas.

La Guardia Civil decomisa el primer alijo de fentanilo en Burgos junto a otras drogas.SANTI OTERO

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Era cuestión de tiempo, lamentablemente, que la denominada droga 'zombi' llegase a Burgos. No se tenía constancia de su presencia en las calles hasta el pasado 26 de mayo, cuando la Guardia Civil desarticuló un grupo criminal asentado en Las Merindades que custodiaba unas 160.000 dosis de sustancias estupefacientes. Entre ellas, diez ampollas de fentanilo inyectable y 18.648 gramos de ketamina, la mayor cantidad incautada en la provincia hasta la fecha. 

La explotación de la Operación Dikbus culminó con el registro simultáneo de 15 domicilios y una nave industrial, a primera hora de la mañana, en diferentes municipios de Burgos, Vizcaya, Cantabria y Toledo. Era una intervención «arriesgada», según detalla el capitán de la Unidad Orgánica de Policia Judicial (UOPJ)Pedro Martín, porque los investigadores ya sabían de antemano que la banda portaba armas de fuego. De ahí la necesidad de contar con unidades de élite como el Grupo de Acción Rápida (GAR) o el de Reserva y Seguridad (GRS) junto a efectivos de Seguridad Ciudadana, el Servicio Fiscal o el Cinológico. 300 agentes, en total, al tratarse de un grupo sumamente «peligroso». 

Con 16 personas detenidas (15 hombres y una mujer), la Benemérita logró decomisar tres pistolas, un revólver y 62.230 euros en efectivo. También equipos informáticos, terminales de telefonía móvil, dos vehículos de alta gama y un amplio surtido de drogas. Y es que, aparte de las sustancias anteriormente citadas, la organización custodiaba 9.184 gramos de cocaína rosa, 3.001 gramos de speed, 850 pastillas de éxtasis, 179 gramos de cocaína, 3.496 gramos de hachís, 24.280 gramos de marihuana y 350 gramos de fármacos. Según Martín, todo este material (sin cortar) hubiese rondado en el mercado un valor aproximado de 2,4 millones de euros

Aparte de traficar a gran escala, distribuyendo grandes cantidades en lugar de dedicarse al menudeo, la banda también había desarrollado su propio entramado para el blanqueo de capitales. De hecho, la pareja del líder colaboraba de manera activa dentro de este apartado a través de distintas empresas dedicadas a la venta de perros, inmuebles y vehículos. Aparte, contaban con un gestor -también investigado- que emitía «facturas falsas». 

Drogas intervenidas por la Guadia Civil en la Operación Dikbus.

Drogas intervenidas por la Guadia Civil en la Operación Dikbus.SANTI OTERO

El líder del grupo, afincado en Medina de Pomar, «presumía de ser el mayor distribuidor de ketamina del norte de España». Siempre celoso de su seguridad, prohibió expresamente a sus subalternos «hablar de drogas por teléfono». Su objetivo, obviamente, era eludir la vigilancia policial. No en vano, la Guardia Civil da por sentado que la tenencia de armas de fuego obedece en gran medida a su «miedo a los vuelcos». 

Conocido como «patrón de patrones» o «capitán», el cabecilla de esta organización tenía un «hombre de confianza» que hacía las veces de chófer y «'machaca'», un «lugarteniente» asentado en Vizcaya con capacidad de tomar el mando en caso de ser necesario e incluso un «servicio de calidad». Es decir, personas encargadas de «catar las sustancias» para determinar si realmente «eran buenas». 

Aunque la Operación Dikbus haya permitido desarticular este grupo, lo cierto es que no se descartan nuevas fases a corto plazo por el volumen de negocio y sus múltiples ramificaciones. Las drogas, precisa Martín, procedían en su mayoría de Países Bajos y distintos puntos de España, desde la zona norte hasta Madrid e incluso Valencia. No obstante, también han sido desmantelados tres laboratorios clandestinos para la elaboración y corte de sustancias, así como una plantación indoor de marihuana. 

Pese a operar con aparente sutileza, los investigadores acreditaron que los miembros de la banda «amenazaban a los clientes que no pagaban». Además, muchos de ellos ya tenían antecedentes penales. Uno, por ejemplo, ya fue sorprendido hace cuatro años con dos kilos de speed en Las Merindades

Según indica el teniente coronel jefe de la Comandancia de Burgos, José Javier González, los detenidos tienen entre 18 y 62 años. El jueves, diez acudieron al Juzgado de Villarcayo y cuatro ya se encuentran entre rejas. Los seis restantes, pendientes de declarar, lo harán a lo largo de este viernes y también es probable que se decrete cárcel para alguno de ellos. 

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