El Arlanza plantea una defensa forestal común para prevenir grandes incendios
El objetivo es disponer de una gestión permanente de unas 100.000 hectáreas y crear alrededor de cien empleo.El encuentro en Quintanar de la Sierra concluye con la propuesta de crear una Asociación de Defensa Forestal para toda la cuenca del Arlanza y recuperar la figura del selvicultor comunal.

Arbolado afectado en el incendio de la sierra de Arlanza.
Crear una Asociación de Defensa Forestal para toda la cuenca del Arlanza, recuperar la figura del selvicultor comunal y generar alrededor de un centenar de puestos de trabajo ligados al cuidado permanente de los montes son las principales conclusiones del encuentro del Concejo de Municipios Propietarios del Catálogo de Montes de Utilidad Pública celebrado en Quintanar de la Sierra. Sobre estas propuestas continuará el trabajo en las próximas citas previstas a partir de octubre, con la intención de pasar de la prevención basada principalmente en la extinción a una gestión del territorio durante todo el año.
La propuesta parte de una cifra concreta, dos trabajadores por cada mil hectáreas de monte, que permitiría alcanzar aproximadamente cien empleos en el ámbito de la futura Asociación de Defensa Forestal del Arlanza. Su cometido no se limitaría a intervenir cuando aparece el fuego, sino a trabajar de forma continuada sobre el terreno para reducir combustible, ordenar los aprovechamientos y mantener un monte menos vulnerable ante los incendios.
La Cabaña Real de Carreteros defiende que esa organización abarque toda la cuenca hidrográfica del Arlanza y reúna a vecinos propietarios de montes comunales, ayuntamientos, empresas forestales, agricultores, ganaderos y otros sectores relacionados con el territorio. La Asociación de Defensa Forestal está prevista en la Ley de Montes de Castilla y León y permitiría coordinar recursos que actualmente dependen de numerosos propietarios y administraciones.
El planteamiento incluye además la gestión conjunta de los espacios forestales, agrícolas, ganaderos e hidrológicos, ya que la prevención no termina en el propio monte. El incendio de los Sabinares del Arlanza de 2022, que arrasó más de 10.000 hectáreas, comenzó en una actividad agraria y puso en riesgo viviendas, la Sierra Alta del Arlanza y el entorno de Santo Domingo de Silos, una experiencia que ha llevado a reclamar una planificación que tenga en cuenta los distintos usos del territorio.
Entre las medidas propuestas figura aprovechar mejor el agua disponible para crear zonas que dificulten la propagación del fuego, mediante filtros verdes, áreas adehesadas y espacios que rompan la continuidad de la vegetación. La Cabaña Real de Carreteros plantea utilizar para ello tanto aguas regeneradas procedentes de las depuradoras como recursos del embalse de Castrovido, especialmente en las zonas de contacto entre la ribera y la sierra.
Un patrimonio de 100.000 hectáreas
El territorio sobre el que se plantea actuar reúne cerca de 100.000 hectáreas forestales en la Sierra del Arlanza y sus estribaciones, donde la organización calcula que existen más de diez millones de toneladas de biomasa con un valor de varios cientos de millones de euros. A ese patrimonio se suman los ingresos de los aprovechamientos forestales y los servicios que prestan los montes mediante la regulación del agua, la fijación de carbono, la conservación de la biodiversidad o su uso recreativo.
La propuesta pretende que esa riqueza forestal tenga también un reflejo directo en el empleo rural. La recuperación del selvicultor comunal permitiría, según las conclusiones del encuentro, disponer de trabajadores dedicados durante todo el año al mantenimiento de los montes en lugar de concentrar los recursos únicamente cuando comienza la campaña de incendios.
La Cabaña Real de Carreteros considera además que la futura asociación puede favorecer la creación de empresas vinculadas a la gestión forestal y recuperar la participación de los vecinos que históricamente han administrado los montes comunales mediante concejos, juntas vecinales y aprovechamientos como la Suerte de Pinos.
Las conclusiones alcanzadas en Quintanar de la Sierra servirán ahora para continuar el debate en un nuevo encuentro previsto entre el 9 y el 12 de octubre y tendrán después continuidad en la Feria Presura y en la Estación de la Ciencia y la Tecnología de Burgos. El objetivo de estas citas será avanzar en la organización de la futura Asociación de Defensa Forestal y concretar un modelo que implique directamente a los propietarios y habitantes de los montes, además de a las administraciones públicas.