Dos incendios provocados y un cóctel molotov desatan el «miedo» en Pradoluengo
La Guardia Civil moviliza a los Tedax tras el hallazgo de un artefacto incendiario que no llegó a activarse junto a una dotación municipal

Un efectivo de los Tedax, examinando el coctel molotov localizado en Pradoluengo.
Un vehículo calcinado y otros dos dañados junto a una vivienda en la que residen dos familias con niños. Otro incendio, al cabo de unas horas, en el punto limpio. El «miedo» ya era palpable el domingo en Pradoluengo a raíz de ambos sucesos mientras la Guardia Civil iniciaba una investigación para trazar una «posible conexión». Lo que nadie esperaba es que este martes, a primera hora de la mañana, se localizase un «dispositivo compatible con un cóctel molotov» junto a la puerta de un almacén propiedad del Ayuntamiento.
Fueron unos empleados municipales quienes se toparon con el artefacto, con un calcetín negro empapado de líquido inflamable y un reguero con el que se pretendía prender fuego al inmueble. Quien lo hizo depositó una bola de papel en medio con la intención de que ardiese en dirección a su objetivo. Los restos de ceniza delatan las intenciones del autor o autores de esta acción. Todo apunta, por suerte, a que el frío y la humedad impidieron que las llamas se propagasen.
Provincia
Investigan el incendio de un vehículo junto a una vivienda en Pradoluengo
Diego Santamaría
En vista de la gravedad del asunto, la Guardia Civil decidió movilizar inmediatamente a los Tedax para analizar la escena. Durante su intervención, los agentes se llevaron el material para examinarlo. Entre otras cosas, tacos de madera con los que, presumiblemente, se pretendía provocar el mayor daño posible.
No cabe duda de la intencionalidad en este caso. Tampoco en los dos incendios del domingo. Según ha podido saber este periódico, fueron «provocados». Lo demuestran las evidencias halladas en ambos enclaves. En la calle Adolfo Espinosa, los bomberos voluntarios que acudieron a sofocar las llamas pasadas las 2 de la madrugada encontraron una enorme bola de papel higiénico junto a la rueda derecha delantera del vehículo calcinado. La intervención, dada la voracidad del fuego y el peligro que entrañaba por su cercanía a una vivienda familiar, se prolongó hasta cerca de las 5.

Restos del cóctel molotov localizado en Pradoluengo.
Fuentes de toda solvencia consultadas por este diario certifican además que el siniestro del punto limpio, en torno a las 11:30 horas, también fue intencionado. De nuevo, un «artefacto casero» en el lugar de los hechos. Lo más probable, a decir de las mismas fuentes, es que se arrojase desde fuera de las instalaciones.
Una vez más, la rápida actuación de los bomberos de Pradoluengo evitó males mayores. De hecho, podría haber ardido un camión de recogida de basuras adquirido hace poco más de una semana por la Mancomunidad de la Sierra de la Demanda. Finalmente, solo se quemó una bajante aunque el desastre podría haber sido mayúsculo debido a la acumulación de enseres de madera, plástico y otros materiales.

Intervención de los bomberos de Pradoluengo en el punto limpio.
Nadie duda, a estas alturas, de que cualquiera de estos tres incendios haya sido fruto de la casualidad. Muchos vecinos, incluso, temen quién puede estar detrás. Tal y como adelantó este periódico, se sospecha de un residente «conflictivo» que ha protagonizado diferentes altercados y que acumula alguna que otra denuncia en su contra.
«Este pueblo siempre ha sido tranquilo», comenta un vecino que, por razones obvias, prefiere no revelar su identidad. Por eso tiene tan sumamente claro a quién se debe investigar aunque le consta, por episodios anteriores, que «no pueden con él». Aun así, confía en que la investigación arroje sus frutos y se resuelva cuanto antes porque no le extrañaría que «lo siguiente que haga sea intentar quemar el Ayuntamiento». Otro paisano, por su parte, lo corrobora al afirmar que «en los grupos de WhatsApp, la palabra que más se repite es miedo».