La Plataforma por la plaza arremete contra Guerra y acepta el cara a cara
El colectivo se reafirma en todas sus acusaciones contra el popular
LORETO VELÁZQUEZ / ArandaEl desencuentro entre la Plataforma Ciudadana por la Plaza de Toros y Ángel Guerra ha dado un paso más desde que el pasado 5 de febrero el colectivo hiciese pública una carta abierta en la que acusaba al ex alcalde de ser el principal valedor del desaguisado de la plaza de toros. Pocos días después el popular salía a los medios indignado reclamando conocer los nombres de los responsables de un escrito que calificó como tendencioso, ofensivo y cobarde. «Se esconden tras las siglas de la Plataforma», declaraba mientras les retaba a un cara a cara.«Lo aceptamos responsablemente en beneficio del derecho a la información que tiene toda la población. Pero eso si, exigimos que se celebre en un lugar con acceso al público, con presencia de los medios de comunicación y pudiendo apoyarnos todos en soportes documentales», explican desde la Plataforma.Los once miembros que redactaron la carta aseguran no tener problema alguno en hacer públicos sus nombres. «En la reunión celebrada el pasado 5 de febrero asistieron Carlos Rincón Cid; Pablo de Pablo Tobes; Alberto Brogeras Luján; Jesús Gutiérrez Velasco; Julián Mateos Cuesta; Luis Serrano Mencía; Pedro Mambrilla; José Gallardo Martín; Julio Calvo Mira; José Joaquín Brogeras Escudero; y Juan Martín Gayubo» y el escrito fue enviado tanto a los medios de comunicación como a toda la red de integrantes del colectivo; unos doscientos correos. «Los once redactores citados ratificamos en su integridad la carta», sostienen.Entrados en materia, se reafirman en los planteamientos más polémicos del escrito. «Seguimos pensando que la propuesta de la corrida benéfica por Haití, de Morenito de Aranda y a la semana siguiente de dictarse la primera sentencia firme contraria a Toros Ricor constituyó un deplorable intento de instrumentación de la tragedia, para notoriedad del torero y beneficio de Victoriano del Río; a la que el concejal criticado por nosotros se sumó «valientemente», para buscar, de paso, rédito político a costa del Alcalde que, esta vez,- y esperemos que sea un precedente-, no se había prestado al juego y actuó legal y decentemente».En cuanto a los recursos presentados por el PP en el año 2003 en los cuales Guerra asegura que no fue el PP sino unos concejales que actuaron al margen del partido, la Plataforma es contundente al declarar que no fue un recurso sino cuatro los presentados antes de que Guerra ocupase la alcaldía en junio de 2003; uno de Juan Molina en nombre del Grupo Municipal del PP, contra acuerdo de la Mesa de Contratación aprobando la adjudicación de los terrenos; otro firmado por tres concejales contra la licencia de derribo y otros dos firmados por los nueve concejales del PP como Grupo Político Municipal contra la modificación puntual del PGOU y contra el acuerdo del Pleno en el que se aprobó la adjudicación de los terrenos. «Salvo que el PP sea solamente el concejal, no se entiende como puede afirmar que esos recursos no son de su partido; y menos aún que no les conociese cuando en aquellas fechas era el máximo responsable del PP en la comarca y candidato a la Alcaldía de Aranda en plena campaña electoral. Y por eso afirmamos de nuevo que, con fecha 6/06/2003, cuando ya sabía que sería el nuevo Alcalde de Aranda por el pacto con TC, ordenó la retirada del último recurso. Pero es que, además, nadie que viviera aquí en los años 2000 a 2003 se puede olvidar de la intensa campaña que realizó su partido contra la enajenación de la Plaza de Toros, con recogida y entrega de 1.540 firmas ciudadanas». El derribo de la ‘Chata’La Plataforma se reafirma además en otras cuestiones como los verdaderos motivos del derribo de la plaza –que según ellos no se demolió por estar en mal estado sino por voluntarismo y complacencia con Victoriano del Río-, o las visitas técnicas a la plaza que Guerra asegura que se produjeron en su mandato. «No es verdad, -y ahí están ellos para decirlo-, que la letrada urbanista, el ingeniero técnico industrial, el aparejador, los arquitectos, el jefe de Bomberos y de Policía Local, etc. realizaran inspecciones anuales a las obras de la Plaza de Toros. Trataron de hacer alguna, es cierto, pero nunca accedieron al recinto en funciones de inspección durante la pasada alcaldía o mandato municipal. Lo más lejos que llegaron en aquella época fue a las puertas del recinto. De hecho, la primera visita de inspección técnica municipal in situ, no se realizó sino hasta el mes de febrero de 2008. Ciertamente esta materia la tenía delegada del entonces alcalde la concejala Romeral, y por eso esta Plataforma la llamó como testigo al juicio contra Toros Ricor donde, entre otras cosas, corroboró lo que acabamos de afirmar. Pero la responsabilidad de esa concejala, ni diluye ni se confunde con la del Alcalde, que es la máxima, sobre todo tratándose de un alcalde tan valiente».