CONSECUENCIAS DE LA CRISIS
El número de personas que acude a Cáritas en busca de ayuda se triplica
Es significativo el aumento de españoles en situación de desamparo en los últimos 18 meses

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LORETO VELÁZQUEZ / Aranda
Aunque la tasa de desempleo de Aranda está por debajo de la media nacional, lo cierto es que la crisis no pasa desapercibida y son muchas las familias que se ven abocadas a pedir ayuda a entidades como Cáritas. Y es que, no solo se ha triplicado el número de atenciones sino que además las situaciones son más dramáticas con desahucios de viviendas y familias con cero ingresos. Ha aumentado también el número de personas españolas que recurren a la entidad. «Desde finales de 2010 y sobre todo en 2011 y 2012, hemos observado un incremento importante de personas españolas»,, explica la trabajadora social responsable de atención de base, Guadalupe Cuadrado. «Además, el perfil está cambiando y por primera vez están llegando familias normalizadas, gente de Aranda que nunca antes había necesitado ir a Cáritas».
Entre las demandas más planteadas están las ayudas a la alimentación, el pago de alquileres e hipotecas, ropa, medicamentos, formación y empleo. En cuanto al perfil, las personas que demandan estos servicios están en edad laboral, mayoritariamente son mujeres (con cargas familiares), con falta de ingresos o ingresos insuficientes así como inmigrantes y parados del sector de la construcción y del régimen agrario.
Conscientes de la dificultad que tienen muchas personas para acceder a un trabajo, y al margen de las ayudas económicas, el empleo sigue siendo prioridad para Cáritas.
Y por ello, se han atendido a 308 personas y se ha conseguido recolocar a 94. Aunque Cáritas ha aumentado su presupuesto, dada la crisis actual, sí echan en falta un mayor compromiso de las administraciones. La crisis deja por otro lado un atisbo de esperanza surgiendo nuevas formas de solidaridad. Así, gracias a la implicación de particulares y empresas que han cedido sus tierras, muchas personas pueden trabajar. «Agradecemos las aportaciones de particulares (ropa, muebles, fincas, locales), que gracias al intercambio creado en los espacios solidarios nos está permitiendo crear actividades que supongan un beneficio social, formativo, personal y económico para las personas con las que trabajamos, que son aquellas que más lo necesitan en nuestra sociedad», sostiene la presidenta de Cáritas Aranda, Marina Moneo.
Dentro del programa de Infancia, Cáritas protege a los niños más necesitados o en riesgo de exclusión social con actividades de apoyo escolar, de inglés, o de ocio y tiempo libre. «En lo que va de año hemos atendido a 74 menores, 56 españoles y 18 extranjeros», explican mientras recuerdan que reparten además ayudas sociales para el comedor o los libros, de las que se han beneficiado 34 familias.
Las malas noticias afectan también al problema de drogodependencia y según el informe elaborado por Cáritas, aumenta el número de población inmigrante que demanda tratamiento así como el número de adolescentes con problemas con el cannabis y el número de familiares que demandan orientación. «Se ha observado un deterioro de la situación general de la mayoría de los pacientes debido a la crisis», advierten.
Así se observa en los últimos datos: del 1 de enero al 18 de abril, se trataron 105 personas, 23 menos que en todo el año 2011.