La obra del embarcadero del Barriles se iniciará de forma inmediata
La zona quedó inservible en el año 2013, con el desbordamiento del río Duero

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LORETO VELÁZQUEZ / Aranda
Subsanados ya los errores que figuraban en el proyecto, las obras del embarcadero de El Barriles comenzarán de forma inmediata. Así lo explica el concejal de Medio Ambiente, Diego Velázquez, quien ordenó paralizar los trabajos al comprobar que la rampa de salvamento (que se va a instalar para que pueda ser usada por Bomberos y Guardia Civil), medía 2,80 metros cuando se precisa un mínimo de cinco. La obra resolverá además, la situación de inseguridad del embarcadero, destrozado tras el desbordamiento del río en la Semana Santa de 2013, « y durará entre 8 y 10 días», añadió el edil.
Muy pendiente de estos arreglos se encuentra el actual gerente de El Barriles, Diego Cid, que por el retraso tuvo que acondicionar el embarcadero -de forma provisional-, para dar cobertura al servicio de barcas que ofrece desde el pasado mes de agosto. «Desde la riada está totalmente abandonado», lamenta preocupado por la seguridad de una zona eminentemente infantil. «Sería una pena que se pasara el verano», apunta.
Convencido del potencial, Cid reafirma su compromiso. «Si se acondiciona y hay tirón pensamos ampliar el número de barcas», explica este empresario, que ya ha invertido en el proyecto 8.000 euros.
Pero en el futuro de este espacio influyen además, otros aspectos a tener en cuenta, como los arreglos que a día de hoy siguen pendientes en el quiosco El Barriles. Y es que, en la última obra que llevó a cabo el Consistorio sólo se instaló el sistema eléctrico. «Sin calefacción, se hace muy difícil trabajar en invierno y además, al ser un quiosco de madera, requiere un mantenimiento que no se está dando», explica Cid, quien pone sobre la mesa otras mejoras de interés como la reubicación de los baños en el interior, «para que la gente no tenga que salir fuera cuando llueva o haga frío», comentaba.
«Sería necesario adaptar un baño para las personas minusválidas y un cambiador para los bebés porque estamos en un parque infantil», añadía.
Decidido a apostar por esta zona, Cid ha planificado, para los meses de verano, unos talleres para niños que tendrán lugar todos los jueves de julio y agosto, a partir de las 18 horas. «Habrá talleres de naturaleza con animales salvajes como serpientes y lagartos; de reciclaje, así como marionetas, gymkanas y malabares», señala. Los talleres son gratuitos y el viaje de una hora en barca para cuatro personas cuesta cinco euros; un precio simbólico, porque lo que se busca «es potenciar el entorno y el bar».
«La idea con estas actividades no es ganar dinero sino ofrecer un servicio adicional», aclara.
A pesar de su esfuerzo, al ser un espacio municipal, Cid deberá someterse en el plazo de un año, a un nuevo concurso público que determine una nueva adjudicación. «Espero renovar», sostiene consciente de que la parte municipal se limita «a las cuatro paredes». «Toda la maquinaria y la cocina industrial es nuestro, porque nos comprometimos a hacer del Barriles un restaurante», explica.
A día de hoy, El Barriles ofrece parrilladas y menús económicos para familias y paellas a gran escalda por encargo. «Hemos logrado que las peñas y las asociaciones vuelvan a El Barriles».