Los trabajadores del Villa de Aranda, sin despido y sin paro
Los sindicatos, dispuestos a mediar con los compradores en favor de la plantilla
Tras conocer por los trabajadores cómo ha sido el cierre del hotel Villa de Aranda, los sindicatos CCOO y UGT han presentado una denuncia ante la Inspección Provincial de Trabajo para que investigue un posible caso de ‘cierre patronal’. Y es que, aunque la primera noticia de que el final podía estar cerca se produjo a mediados de mes cuando el gerente, Juan Carlos Izalde, expresó a la plantilla por escrito la necesidad de llevar a cabo un Expediente de Regulación de Empleo que iba a afectar a los ocho empleados (dos de ellos contratados a través de Adeco), el cierre se ha llevado a cabo sin que se haya realizado el trámite legal.
Según narran, sin más explicaciones, el domingo 19 de marzo pidió de forma verbal a los trabajadores que esa mañana se encontraban en el hotel que terminasen sus tareas y que se fueran porque el hotel echaba el cierre. «El trabajador del turno de por la tarde se enteró cuando se encontró la puerta cerrada», asegura el secretario comarcal de UGT, Modesto Rioseras, a sabiendas de que no fue el único caso. «No se han abonado los salarios de febrero y marzo», advierte.
Pero si algo preocupa a los sindicatos es la situación de desamparo que sufren a día de hoy los trabajadores. «Al no haber cartas de despido, no pueden presentar la solicitud de desempleo», denuncia desde la ejecutiva de CCOO, Rubén Moro.
Bajo esta perspectiva y convencidos de que estamos ante un caso de cierre patronal, los sindicatos han solicitado a la Inspección Provincial de Trabajo que declare el despido improcedente al no haber habido negociación alguna de ERE. Además, critican la falta de buena fe del empresario. «Hace muchos años que no veíamos un cierre así; es un caso muy grave».
Tras conocer por este periódico que la nueva propiedad tiene la intención de mantener la actividad hotelera, los sindicatos se muestran dispuestos a servir de intermediarios para que estos trabajadores afectados tengan una nueva oportunidad con la nueva gestión. «Por ahora lo que nos queda es velar por los despidos y que se vayan en las mejores condiciones posibles», explican a sabiendas de que el hotel tenía reservas para los próximos meses.