SANIDAD
Los vecinos de Roa exigen al Sacyl que pida disculpas por el plantón
Una semana después, el centro de salud de la localidad continúa sin calefacción

Más de 150 personas exigieron ayer al Sacyl «respeto».-L.V.
Una semana después de que técnicos y responsables de la Gerencia de Salud de Burgos ‘huyesen’ sin entrar siquiera a la reunión que estaba convocada en el ambulatorio de Roa (para evitar a los vecinos y medios de comunicación congregados), más de 150 personas se manifestaron de nuevo ayer, esta vez con un lema distinto: «Después del plantón, que nos pidan perdón». «Es una vergüenza», recrimina un grupo de madres indignadas porque nadie, desde la administración, ha pedido disculpas.
Cada martes, desde hace un mes, en Roa los vecinos tienen una cita a las 14.30 horas frente al ambulatorio. ¿El objetivo? reclamar una calidad asistencial garantizada en la que no cueste cuadrar las jornadas por falta de profesionales médicos. También exigen un centro digno que ahora no tienen. «Llevamos una semana sin calefacción y aquí nadie arregla nada», censura una afectada, preocupada sobre todo por las revisiones de los bebés, donde hay que desnudarles. «El otro día alguien llevó un calefactor pero hace muchísimo frío; no podemos seguir así».
Las reacciones por la espantada llegan también desde el ámbito político. «Es indigno y espero que no se vuelva a producir porque eso es propio de dictaduras o países bananeros y no de una democracia asentada como la que tenemos», reprocha el procurador de Ciudadanos, José Ignacio Delgado, consciente de que la precariedad se extiende por toda la comarca, especialmente en Aranda de Duero, tanto en el hospital Santos Reyes como en los ambulatorios y en el Servicio de Urgencias de Atención Primaria. Así lo denuncia también la concejala de Ciudadanos, Elia Salinero, quien el pasado 6 de enero presentó una reclamación tras comprobar que en urgencias de atención primaria, Suap, solo había uno de los tres médicos de guardia para toda la comarca. «Ese día atendió a 300 personas», señala sorprendida aún más por la respuesta que ha recibido de la Consejería de Sanidad. «Se limitaron a decirme que es que no hay médicos en la bolsa del paro», recuerda.
Salinero lamenta no solo la falta de previsión que ha derivado en este insólito déficit de especialistas, también el trato que se está dando a los médicos que quedan. «Les cambian las guardias en el día, sin posibilidad de que hagan nada», advierte consciente de que así es imposible que concilien vida laboral con la familia o el descanso.
La situación irá además irremediablemente a peor. «Tenemos las jubilaciones a la vuelta de la esquina», apremia el procurador, José Ignacio Delgado, con la mirada puesta en los cuatro médicos que se irán en los próximos meses y que afectan a Villalba, Gumiel de Izán y Roa.
Convencidos de que el descenso de médicos supone un riesgo para la Sanidad, el diputado de Ciudadanos, Francisco Igea, presentará una propuesta para que se ocupen tanto las plazas MIR de Castilla y León como las de Enfermeras Internas Residentes (EIR). «No se puede seguir con chapuzas y contratos precarios», rechaza Delgado molesto porque «no podemos esperar más; los médicos están sometidos a un estrés insoportable».
Hospital
Su inquietud se extiende al proyecto de un nuevo hospital que no llega. En la última respuesta que el consejero de Sanidad ha dado a este procurador, el PP habla de «voluntad inequívoca» pero no entra en plazos y eso preocupa. Y es que, aunque estima que en el presente año 2019 se licitará la redacción del proyecto, la previsión temporal, - explica el consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León- dependerá del plazo de las obras «que se reflejará en el citado proyecto de ejecución». «Esas son las ganas que tiene el Partido Popular por terminar el hospital», censura el procurador de la formación naranja, alarmado porque si la administración actúa de manera diligente, no se podrán ejecutar los 700.000 euros que Ciudadanos acordó – a través de una enmienda a mayores valorada en 200.000 euros- con el gobierno de Juan Vicente Herrera.
En su opinión, el Partido Popular no tiene voluntad como tampoco la tiene en otros proyectos necesarios para el desarrollo de esta tierra como el tren Directo, «por mucho que ahora parezcan abanderarlo». Sus críticas se amplían a un PSOE que en la oposición reclamaba una inversión para el Directo que luego ha negado cuando ha llegado al Gobierno de la Nación. «Estamos rodeados. No se cómo aguantamos en la Ribera del Duero y en la provincia de Burgos», censura Delgado.