El Correo de Burgos

Guzmán Renovable: Promoviendo la sostenibilidad energética en el medio rural burgalés

Un grupo de 13 vecinos junto con el Ayuntamiento de Guzmán, en Burgos, ha establecido una comunidad energética para producir y consumir energía renovable localmente. Bajo el lema "La energía del pueblo, para el pueblo", han instalado paneles solares y planean poner en marcha el proyecto a finales de año

Dos de los miembros de la asociación Guzmán Renovable, Beatriz García y Diego Cabrito.

Dos de los miembros de la asociación Guzmán Renovable, Beatriz García y Diego Cabrito.Ricardo Ordóñez / ICAL

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Burgos

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La localidad burgalesa de Guzmán, situada en la comarca de la Ribera del Duero, acordó en plena pandemia buscar una solución al elevado consumo energético, que permitiese también ayudar a combatir el cambio climático. 

Un grupo de 13 vecinos, junto con el Ayuntamiento de la localidad, decidió entonces poner en marcha una comunidad energética rural bajo el lema “La energía del pueblo, para el pueblo”. Tras varios años de gestiones y espera, las placas solares están ya instaladas y confían en poder ponerlo en marcha a finales de año.

La asociación Guzmán Renovable, formada por estos vecinos, es la encargada de gestionar este proyecto. El objetivo es crear una instalación rural comunitaria de autoconsumo fotovoltaico para 15 puntos de suministro, entre ellos viviendas, instalaciones municipales y pequeñas empresas. La finalidad principal de este proyecto es “contribuir a la sostenibilidad energética en el medio rural”, y para ello quieren promover la producción y el consumo de energía renovable. Buscan también con esta iniciativa mitigar los efectos del cambio climático y reducir el impacto del consumo de energía en el coste de las facturas de aquellos asociados.

Tal y como explican a Ical desde la propia asociación, este proyecto busca también “optimizar los excedentes de la producción fotovoltaica gracias a la monitorización en tiempo real de la producción y el consumo, el aprovechamiento de sistemas de regulación mediante almacenamiento hidráulico y térmico”. 

Asimismo, planean asesorar de forma individualizada a las personas o entidades que participan en el proyecto, con el fin de ajustar y adaptar el consumo a las necesidades de cada vecino.

“La idea surgió durante la pandemia como una manera de ahorrar consumo energético”, explican dos de los miembros de la asociación Guzmán Renovable, Beatriz García y Diego Cabrito. 

La propuesta surgió de la mano de unos pocos miembros de la asociación, y poco a poco se fueron uniendo más vecinos, hasta crear un proyecto que hoy está a un paso de ser una realidad. El proyecto se inició en 2020, aunque la asociación no se constituyó hasta el 2022.

Durante todo ese tiempo, se llevaron a cabo diversas acciones, entre ellas un estudio sobre los consumos de energía y la posible producción con una planta fotovoltaica, y se organizan diferentes charlas informativas en el pueblo sobre el cambio climático, la factura de la luz y la creación de una comunidad energética. “Cuando vimos que podía ser viable, nos lanzamos a ello”, explica Cabrito.

En junio de 2022, Guzmán logró una subvención del programa CE Implementa del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiada con fondos Next Generation de la Unión Europea, para instalar una planta fotovoltaica comunitaria y un sistema que mida lo que se produce y lo que se consume. Esto ha permitido la instalación de paneles solares de 30 kilovatios en la localidad.

Vista general de Guzmán.

Vista general de Guzmán.Ricardo Ordóñez / ICAL

Según explican García y Cabrito, unos cálculos aproximados señalan que esta instalación podría suponer un ahorro de un 30 o un 35 por ciento en la factura de cada vecino, aunque recuerdan que esto dependerá mucho del uso que se haga, una vez se ponga en marcha.

“Hay que tener en cuenta que, una vez estemos utilizando las placas solares, habrá que adaptar nuestros hábitos de consumo al a producción de las placas y consumir cuando estén produciendo”, recuerda García.

En esta línea, Cabrito explica que una vez se ponga en marcha la instalación, tendrán que ver cómo se ajustan los “hábitos de consumo” de los vecinos, y si estos concuerdan con el estudio que realizaron previamente. 

“Habrá que ver cómo lo estamos aprovechando cada uno y adaptarnos a ello”, apunta. El también secretario de la asociación Guzmán Renovable explica que en principio irá destinado a los asociados al proyecto, con el tiempo podría ampliarse, porque tras darlo a conocer, “ha habido más gente interesada”.

Promover su conocimiento y asesorar

El proyecto de Guzmán Renovable no se limita solo a la comunidad energética del pueblo, sino que, desde que comenzó a gestarse, tuvieron muy claro que querían compartir sus conocimientos con otros pueblos de la zona y con todos aquellos interesados en probar esta práctica. 

Por ello, desde hace un par de año organizan charlas y talleres, con el fin de explicar en qué consiste una comunidad energética y sus beneficios.

La última charla tuvo lugar el pasado 18 de agosto, bajo el nombre ‘El territorio rural y las energías renovables’, donde mujeres de la zona del valle del Esgueva dieron a conocer sus experiencias sobre la relación entre el medio rural y la adopción de fuentes de energía renovable. “Damos importancia a poder promover ese conocimiento de cooperación”, explican desde la asociación, e indican que su objetivo es ganar “un poco de experiencia” y poder luego asesorar y ayudar a otros vecinos que también quieran poner en marcha iniciativas como esta.

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