Los bomberos sacan a hombros a los vecinos de dos portales inundados por el Duero en Aranda
Los bomberos evacuaron ayer a los dos bloques más afectados por el desbordamiento de río Duero a su paso por Aranda de Duero. En 30 años “nunca habíamos vivido algo así”. El alcalde insiste: “la emergencia no ha pasado”
Aunque el caudal parece dar un pequeño respiro y no hay previsión de lluvia, el alcalde de Aranda de Duero advierte: «La emergencia no ha pasado». Antonio Linaje insiste en la importancia de «ser precavidos» y respetar las zonas delimitadas, porque puede haber un riesgo real. «Hemos tenido algún susto con alguna mascota», apremia.

Imagen de uno de los portales afectados
El punto más afectado se encuentra en la avenida del Espolón, a la altura del parque El Barriles. Los vecinos de los dos bloques más vulnerables, porque solo tienen una puerta de salida al Barriles, fueron evacuados ayer domingo. Aunque el Ayuntamiento habilitó el albergue, no hizo falta. Todos contaron con el apoyo de familiares y amigos, que les acogieron en sus casas. «Los bomberos han estado bárbaros», agradece una vecina, sin olvidar al resto de personas que les han ayudado, como la Policía o personal del Ayuntamiento. «El alcalde también ha estado muy pendiente», señala otro vecino.
Poca información por parte de la CHD
Aunque la lluvia por fin comienza a dar tregua, preocupa el deshielo que va a llegar cuando las temperaturas suban a final de esta semana, así como nuevos desembalses de la Cuerda del Pozo. El alcalde hace un llamamiento a la CHD para que informe de cualquier nueva apertura que pueda afectar al resto de la cuenca. «Hemos tenido los informes de alerta, pero en ningún momento se nos ha pasado aviso», lamenta el regidor, con la esperanza de que se pueda mejorar el sistema de alertas para lo que pide la implicación de la Junta de Castilla y León.
Declaración de zona gravemente afectada

Imagen de hoy del río Duero a su paso por Aranda
En cuanto la emergencia pase y el río recupere su trazado, tocará evaluar daños. «Vamos a solicitar la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia, que es lo que antes se conocía como declaración de zona catastrófica».
Con este objetivo, anima a los propietarios, comercios y vecinos afectados a cuantificar los daños en cuanto sea posible. «Por ahora hay que mantener la cautela y no bajar la guardia».