Pascual visita Gullón para compartir sus modelos de empresa familiar
La compañía de Aranda de Duero conoció las plantas de la galletera en Aguilar de Campoo, muy próxima a Burgos, durante un encuentro sobre innovación, gestión y continuidad de dos empresas familiares ligadas a Castilla y León

Lourdes Gullón y Tomás Pascual, junto a otros directivos de ambos grupos.
Pascual, la compañía alimentaria nacida en Aranda de Duero en 1969 y que mantiene allí su sede, ha visitado las instalaciones de Galletas Gullón en Aguilar de Campoo para intercambiar experiencias sobre la gestión de dos grandes empresas familiares de Castilla y León. La proximidad entre ambas compañías va más allá del ámbito empresarial, ya que la localidad palentina se encuentra muy cerca de la provincia de Burgos y Gullón mantiene una estrecha relación económica y laboral con este territorio.
Varios miembros de la familia Pascual recorrieron las plantas de producción de la galletera acompañados por su presidenta, Lourdes Gullón; el consejero delegado, Juan Miguel Martínez Gabaldón; el director corporativo, David Casañ, y el director de Relaciones Institucionales, Javier Urbón. La visita permitió conocer la evolución de una empresa con más de 130 años de historia y abordar cuestiones relacionadas con la gestión del talento y la innovación.
Las dos compañías comparten su origen familiar y una trayectoria empresarial desarrollada desde localidades alejadas de las grandes concentraciones industriales. Pascual inició su actividad en Aranda de Duero y desde allí se extendió por España hasta alcanzar actualmente más de 50 países, con seis plantas, 27 delegaciones comerciales, más de 2.100 empleados y una gama que supera los 200 productos.
Tomás Pascual, presidente de Pascual, destacó durante la visita la evolución de la compañía anfitriona. «Gullón es un gran ejemplo de cómo la visión a largo plazo, la capacidad de innovación y el compromiso con una forma propia de hacer empresa responsable pueden convertir un proyecto nacido en Aguilar de Campoo en un referente internacional», señaló. Para Pascual, el encuentro permitió «conocer de cerca su experiencia, intercambiar impresiones y compartir aprendizajes con una familia empresaria» que ha mantenido su actividad a lo largo de distintas generaciones.
Gullón ha seguido un recorrido igualmente ligado a su lugar de origen. Desde Aguilar de Campoo ha desarrollado una industria que exporta actualmente a más de 125 países, facturó 750 millones de euros en 2025 y mantiene más de 2.300 empleos directos. La compañía ha sustentado su crecimiento en la reinversión de beneficios y la ampliación de su capacidad industrial sin abandonar la localidad en la que nació.
Lourdes Gullón, presidenta de la galletera, se refirió a Pascual como «un auténtico referente de la industria alimentaria» y destacó la coincidencia entre ambas familias en una actividad industrial concebida «desde una perspectiva de largo plazo, profundamente vinculada al territorio y al bienestar de las personas». El encuentro, añadió, permite intercambiar experiencias sobre la transformación digital, la competitividad y la continuidad de los proyectos familiares.
La continuidad generacional fue precisamente uno de los asuntos tratados durante la jornada junto con la innovación, la sostenibilidad y la mejora de la competitividad. Ambas familias plantean mantener este tipo de encuentros para intercambiar experiencias entre dos compañías que han crecido desde Castilla y León y mantienen buena parte de su actividad y empleo ligados a sus territorios de origen.