La Audiencia Provincial condena a un año de prisión a un arandino por agredir sexualmente a una trabajadora
El hostelero deberá indemnizar a la víctima con 1.500 euros y tendrá prohibido acercarse y comunicarse con ella durante cinco años

Audiencia Provincial de Burgos.
La Audiencia Provincial de Burgos condena a un año de prisión a un arandino de 62 años por haber cometido un delito de agresión sexual contra una trabajadora que contrató en su establecimiento hostelero de un pueblo de la Ribera. La sentencia llega tras un acuerdo entre el Ministerio Fiscal, la Acusación Particular y la Defensa.
El tribunal le impone una orden de prohibición de comunicación y aproximación a la víctima durante 5 años. Igualmente, la Audiencia activa la medida de libertad vigilada posterior a la pena privativa de libertad durante 6 años.
El condenado, además, no podrá ejercer ninguna profesión o labor, sea o no retribuida, que conlleve contacto directo y regular con personas menores de edad en un plazo de 6 años. Como responsabilidad civil, el acusado indemnizará a la perjudicada con 1.500 euros por los daños morales causados y se hará cargo de las costas procesales.
Hechos probados
Los hechos se remontan al 11 de marzo de 2024, cuando el condenado, hasta ahora sin antecedentes penales, contactó con la víctima a través de la página Mil Anuncios para contratarla en el establecimiento hostelero de su propiedad en un pueblo de la Ribera. Según consta en la sentencia, cuando la víctima comenzó a limpiar la cocina, el acusado se acercó por detrás a ella, “metiéndole las manos por debajo de la camiseta que llevaba, tocándole los pechos”. La perjudicada se asustó y le pidió explicaciones.
Posteriormente, al cabo de unas horas, el encausado invitó a la víctima a subir a la zona de habitaciones para enseñarle las instalaciones y que descansase “un rato”. Sin su consentimiento, le introdujo la mano por dentro del pantalón y, aunque dijo expresamente que “no quería”, continuó intentando meter los dedos en la vagina. Finalmente, se masturbó hasta eyacular en las piernas de la perjudicada. El día 25 de marzo, la víctima dejó el trabajo y presentó la denuncia.