La demanda de ayuda en Cáritas Aranda aumenta un 43% este año
La asociación pondrá en marcha en primavera un ambicioso proyecto agrícola

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Mientras las calles de las ciudades se engalanan y la Navidad poco a poco se instala en los hogares, muchas familias españolas hacen encaje de bolillos para llegar a fin de mes inmersos en una de las crisis económicas más agudas de los últimos años.
Según informan desde Cáritas Aranda la demanda ha aumentado en la ciudad en un 43 por ciento. Y es que, las ayudas sociales ya no son patrimonio del inmigrante sin papeles. Con 3.868.946 desempleados, de los cuales 3.400 viven en la capital ribereña, el panorama ha cambiado y las demandas sociales se extienden también a familias españolas que tienen que recurrir a los servicios sociales para cubrir sus necesidades más inmediatas.
«En 2008, el 90 por ciento de las solicitudes hacían referencia al ámbito laboral o educativo con los cursos de formación, hoy, más de la mitad de las peticiones se enfocan al empleo, a la manutención y a las ayudas económicas directas», sostiene la responsable social Guadalupe Cuadrado.
Los datos hablan por sí solos. En todo el 2008 Cáritas Aranda atendió a 325 personas de las cuales 58 eran nacionales mientras que hasta octubre de 2009 ya se superaban estas cifras, con 342 consultas de las cuales 90 corresponden a hogares españoles.
Con el objetivo de ampliar la capacidad de ayuda, Cáritas Aranda inauguró el pasado mes de junio y tras dos largos años de espera el centro integral de empleo en la calle Hospicio, número 13. Un espacio solidario en el que el empleo y la formación se dan la mano a través de talleres de planchado, lavado, costura, poda, carpintería o cocina. «Son espacios de acogida de trabajo en los que se fomentan actitudes y aptitudes», explica.
Próximos proyectos
De cara al 2010, la asociación se plantea nuevos retos y ya trabaja en su próximo proyecto, un programa agrícola de habilidades sociolaborales que pondrán en marcha durante la primavera en una finca cedida por una vecina de Aranda de Duero. Un ejemplo de solidaridad que desde Cáritas agradecen.
Y es que, no todo es negativo y la crisis también ha despertado la sensibilidad de muchas personas que se han animado a participar en esta obra como voluntarios. «Se ha producido un pequeño relevo generacional», apunta Cuadrado.
Cáritas Aranda sigue además con interés otros temas como la Infancia con el fortalecimiento del programa que desarrolla el colegio Belén y que permite que muchos jóvenes puedan estudiar y acceder a enseñanzas medias o el proyecto de acompañamiento de personas drogodependientes, un mal afecta a ochenta personas en Aranda. «Es preciso devolver la dignidad a estas personas», apunta la responsable social Guadalupe Cuadrado quien recuerda que desde octubre de 2008 también funciona el programa de atención directa a los enfermos de SIDA a través de apoyo psicológico.