Los concursos de acreedores de la región caen a la mitad en dos años
El sector de comercio y el de construcción copan casi la mitad de las 193 empresas en suspensión de pagos

Planta de Extrusiones Metálicas Europea (EME) de Valladolid, un ejemplo de concurso con final feliz.-M. Á. SANTOS
El número de concursos de acreedores cayó el pasado un 28,6% en Castilla y León, al pasar de 314 a 224 deudores concursados –191 empresas y 31 personas físicas– lo que representa un descenso cuatro puntos puntos superior que el la media nacional (24,3%). De los 224 concursos, 202 fueron voluntarios y 22 necesarios, en tanto que 182 tuvieron un procedimiento abreviado y 42 ordinario.Por provincias, Burgos al igual que en los dos últimos años, registró el mayor número de concursos (47), seguida de Valladolid (45), León (35), Palencia (28), Salamanca (19), Segovia (17), Soria (14), Ávila (12) y Zamora, 7.El retroceso en las antiguamente denominadas suspensiones de pagos registra por tanto un segundo año de notable caída en la Comunidad, hasta el punto que en 2015 descendieron a casi la mitad de las tramitadas en 2013, ejercicio que se cerró con 416 declaraciones concursales de empresas en la Comunidad. Fue el año negro de quiebra de empresas en la región.Los datos de la Estadística del Procedimiento Concursal del INE del año 2015 revelan además que 41de los deudores concursados pertenecen al sector de la construcción, 44 a diferentes ramas del comercio, 9 a hostelería, 9 a información y comunicaciones, 6 a inmobiliarias, financieras y seguros, y 16 a actividades profesionales.De las 193 empresas que entraron en concurso, seis de ellas tenían más de 100 trabajadores –en 2014 fueron solo dos–. Curiosamente cinco de estas compañías tenían sede en León y una en Palencia. El resto de concursadas contaba con menos asalariados:ocho tenían una plantilla de entre 50 y 99 empleados, y 38 entre 10 y 49 asalariados. El resto se encontraba por debajo de 10 personas en nómina, con la curiosidad de que 28 de ellas no contaban con ningún trabajador.Por antigüedad, 66 de ellas, es decir, un tercio, tenían más de 20 años de actividad. Burgos (19) y León (14) fueron las más afectadas. Llama la atención que solo 17 de las 193 tenía menos de cuatro años de funcionamiento.Otro parámetro que analiza el INE a partir de la información aportada por los Juzgados de lo Mercantil, es el volumen de negocio de las concursadas. Con una facturación de más de 10 millones de euros solo hubo cuatro compañías, todas ellas en León. El grueso (99 empresas) presentaban ventas de entre 250.000 y 500.000 euros.Fuentes judiciales de lo Mercantil resaltaron que «después de tocar techo» en el año 2013, la tendencia es de una caída de un 25% de media al año, al compás de la progresiva salida de la crisis.Del mismo modo, celebraron que las resoluciones tienden a ser satisfactorias para las empresas y los acreedores, aunque el balance de recuperación de cantidades «podía ser mejor» si la enajenación de los bienes fuese más fluida.«Es difícil concluir los concursos porque los bienes inmuebles tienen muy mala venta por su mala salida. Un caso excepcional fue Extrusiones Metálicas Europeas de Valladolid, que se solucionó con la venta de la unidad productiva por 12,9 millones y se mantuvieron bastantes puestos de trabajo. Hay fincas en polígonos industriales que son prácticamente imposibles de vender», recalcaron las fuentes.