La venta de viviendas se anima, pero no despega al ritmo del país
Crece un 9,7% en la Comunidad durante 2016 , frente al 13,6% de España, lo que la coloca como la quinta autonomía con una recuperación más lenta / Valladolid fue la provincia que tiró del sector

-EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN
La compraventa de viviendas pisó el acelerador en Castilla y León, hasta el punto de que logró en 2016 situarse a una ‘altitud’ algo superior a la registrada en 2012. Sin embargo, no consiguió, como ya aventuraban los expertos, despegar a la misma velocidad que España.Según certifican los últimos datos de la Encuesta de Transmisiones de Derechos, publicada por el Instituto Nacional de Estadística, en 2016 el sector inmobiliario cerró al alza por segundo año consecutivo e incluso rebasó el horizonte de crecimiento de 2015.Se vendieron en la Comunidad un total de 16.699 viviendas, lo que supone un incremento del 9,67% en relación al año anterior. El sector parece, de esta forma, consolidar una curva ascendente, iniciada ya en 2015 y que ponía fin sobre el papel a siete años de caída en picado.
Aún así, Castilla y León ni siquiera otea, al igual que ocurre en el conjunto del país, una remontada tal que le permita volver a vender al ritmo de 40.000 viviendas como lo hacía antes de que estallara la burbuja inmobiliaria y saltara por los aires el sector.Fue Valladolid la provincia que en mayor medida tiró del mercado castellano y leonés en el pasado ejercicio y que, por consiguiente, arrojó más lastre. No sólo en términos absolutos, como es lógico por su tamaño, sino por ser la zona de la Comunidad donde más se incrementaron las ventas. Cambiaron de manos 3.939 inmuebles, lo que representa un incremento de hasta un 20% en el volumen de compraventas, muy por encima de la media autonómica.Soplaron también ‘vientos de cola’ para casi todas las demás provincias de Castilla y León, en especial para Segovia y Soria, con incrementos próximos al 15%. Pero, del mismo modo, hubo zonas con vientos en contra. Palencia y Burgos fueron las únicas que se vieron afectadas por unas ‘turbulencias’ que les hizo perder altura, aunque de forma mínima, y rebajar su nivel de ventas en relación al pasado año.Hasta aquí los datos de ‘vuelo’ de la Comunidad, pero en la comparativa nacional se observa que Castilla y León no logra alcanzar la velocidad de crucero deseada por el sector. El incremento en las compraventas en la Comunidad se situó casi cuatro puntos por debajo del país: 9,7% en Castilla y León frente al 13,6% nacional. Mientras en la Comunidad se produjeron 849 transmisiones por cada 100.000 habitantes, en España se formalizaron 1.099 de media.Todo eso hace que la Comunidad no consiga, de nuevo, librarse de esa clasificación que le coloca como la quinta autonomía con menor aumento de toda España. Sólo La Rioja, Murcia, Galicia y Navarra, por ese orden, anotaron ‘cotas’ más bajas.Tanto en España como en Castilla y León, las únicas responsables de la subida de las ventas son las viviendas de segunda mano, ya sean usadas en sentido literal o propiedades sin estrenar que fueron embargadas y vendidas posteriormente por una entidad financiera a un particular. Ocho de cada diez viviendas que salieron del mercado fueron precisamente de segunda mano. Éstas lograron compensar la nueva caída de las viviendas consideras por el INE como nuevas.Mientras las propiedades sin inquilino previo anotaron una caída del 3,24% (superior incluso al nacional), las de segunda mano registraron un aumento del 13,5%, eso sí también por debajo de la media del país.A las compraventas hay que sumar las 9.159 herencias, las 370 donaciones, las 68 permitas o las 10.473 operaciones de otro tipo. En total, a lo