Asaja denuncia nuevos ataques de lobo con nueve animales muertos en una explotación de Salamanca

ASAJA denuncia nuevos ataques de lobo con nueve animales muertos en una explotación de Ledesma (Salamanca).
La organización agraria Asaja Salamanca ha denunciado nuevos ataques de lobo en la explotación Agropecuaria Martín Pelayo, ubicada en la zona de Ledesma (Salamanca). La entidad ha contabilizado la pérdida de nueve animales en este mismo recinto durante los meses de septiembre y octubre, lo que ha provocado un incremento continuo de los daños económicos en el recinto ganadero.
En concreto, el balance facilitado por el afectado ha ascendido a siete cerdos muertos, dos heridos y dos terneras muertas tras sufrir incursiones en tres noches distintas. Las últimas acometidas de los cánidos se han registrado en el paraje de La Samasa, donde el 19 de octubre ha muerto una ternera recién nacida y, apenas un día después, el 20 de octubre, ha perecido un cerdo.
Según ha informado la explotación, los agentes de medio ambiente han certificado que las bajas se corresponden con ataques de lobo. Por su parte, el ganadero afectado ha lamentado, en declaraciones recogidas por Europa Press, que el recinto ya sufrió un primer episodio en septiembre y ha advertido de que cada mañana acuden al campo "con la incertidumbre" de ver qué se van a encontrar, tras recalcar que detrás de cada animal "hay mucho trabajo".
Desde la organización agraria han advertido de que la reiteración de estas incursiones agrava la situación económica del recinto ganadero y genera una preocupación constante entre las explotaciones en extensivo. Asimismo, han recordado que a las bajas de los cabezas de ganado se suman la atención a los ejemplares heridos, la búsqueda de restos en el monte y la tramitación administrativa de los desperfectos.
Por todo ello, Asaja Salamanca ha reclamado a la Administración la puesta en marcha de medidas eficaces para prevenir nuevos ataques en la zona, así como una respuesta rápida ante los perjuicios ocasionados. Finalmente, la entidad ha insistido en que las indemnizaciones deben cubrir las pérdidas reales del sector y acompañarse de actuaciones que permitan mantener la actividad ganadera en el territorio