BIOGÁS
Castilla y León registra 108 plantas de biogás en trámite pero solo siete en funcionamiento
La provincia con más expedientes abiertos es Segovia, con 16, mientras Palencia solo anota cinco

Una imagen de plantas de biometano
Un total de 108 plantas de biogás en tramitación en las nueve provincias de Castilla y León, 65 de ellas con el trámite de exposición pública iniciado y otras 16 con la autorización ambiental concedida. Son muchas en camino, pero la realidad es que en funcionamiento solo hay siete. Es la fotografía de las estaciones de biometano en la Comunidad mientras el Plan regional de ámbito sectorial del biogás 2024-2034, cuyo documento de alcance de estudio ambiental estratégico se firmó en septiembre de 2024, duerme el sueño de los justos guardado en algún cajón, con su andadura inacabada y sin que sus medidas se pueda aplicar.
Mientras el Plan estratégico no esté en funcionamiento, las 108 tramitaciones se rigen por la normativa general. Preguntada la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, responde a este periódico que la tramitación «se hará con el rigor que le da la Ley 21/2013, de 9 de diciembre de Evaluación Ambiental, con el rigor del texto refundido de la Ley de Prevención Ambiental de Castilla y León, y el Decreto legislativo 1/2016, por el que se establece el texto refundido de la Ley Prevención y control de la contaminación».
La Administración autonómica había anunciado en la legislatura anterior que se aplicarían medidas correctoras adicionales como una mayor distancia de las plantas a los núcleos urbanos –de 1 a 1,5 kilómetros–, o una limitación en la capacidad de producción, estableciendo un volumen máximo de 200.000 toneladas anuales. También apuntó que se prohibiría circular a los camiones implicados en esa actividad en las poblaciones afectadas. Los residuos líquidos se podrían trasladar a un máximo de 20 kilómetros, y con carácter general a un máximo total de 50 kilómetros. Para optimizar la gestión de olores producidos por las plantas de biogás, se limitarían por isodoras normalizadas.
Pero todas esas medidas son del Plan Regional que ha encallado. Ahora «se analizará caso a caso, y variables como las distancias a elementos sensibles, tráfico de camiones se determinará en cada caso lo que corresponda, atendiendo a la protección sobre el medio ambiente, incluyendo en dicho análisis los efectos de aquellos sobre los siguientes factores: la población, la salud humana, la flora, la fauna, la biodiversidad, la geodiversidad, la tierra, el suelo, el subsuelo, el aire, el agua, el clima, el cambio climático, el paisaje, los bienes materiales, incluido el patrimonio cultural, y la interacción entre todos los factores mencionados», añade la Consejería
Las organizaciones ecologistas instan a la Junta de Castilla y León a que paralice la tramitación de todos los proyectos al menos hasta que se apruebe ese Plan Regional. «El biogás y el biometano pueden desempeñar un papel en la gestión de residuos orgánicos, pero únicamente bajo criterios estrictos de sostenibilidad ambiental, planificación territorial, participación ciudadana y protección del medio rural», proclama Ecologistas en Acción. La entidad, como otras proteccionistas, reclama «una planificación regional específica, una regulación más exigente sobre la ubicación y dimensión de las plantas, la protección de los suelos y los recursos hídricos, una gestión rigurosa del digestato y que estas instalaciones no se utilicen como argumento para mantener o ampliar la ganadería intensiva».
Pero la Administración autonómica ha señalado en diversas ocasiones que las plantas de biogás no solo dan servicio a las granjas porcinas para procesar los purines, sino que para elaborar el producto se necesitan otros desechos, entre ellos los de los agricultores e incluso los de las bodegas.
Las instalaciones que se pretende regular son plantas de generación de biogás de segunda generación, que van mucho más allá de las estaciones de tratamiento de purines que existían hasta ahora, y con mucha más capacidad. El biogás es un combustible renovable que se produce a partir de la descomposición anaeróbica (sin oxígeno) de materia orgánica, como por ejemplo residuos agrícolas, estiércol, residuos alimentarios y aguas residuales. Esa descomposición genera una mezcla de gases, principalmente metano, que es inflamable.
Se trata de un proceso ecológico, pero la inquietud de los vecinos de los pueblos afectados se centra en los olores que puede generar la descomposición de los residuos. La norma obliga a que estas plantas estén cerradas herméticamente para evitar la generación de olores, pero la alarma se sigue produciendo en los entornos donde se proyecta una planta de biogás.
«Luchamos contra las fábricas de metano y contra todas las amenazas y agresiones que sufre el medio rural», explica la plataforma charra ‘Stop Biogás Machacón’. La entidad, que ha elaborado un exhaustivo mapa de plantas de biometano, lleva meses luchando contra la tramitación de una de estas factorías en su término municipal. A menudo organiza actos de protesta junto a Stop Biogás Tornadizos: «El biogás y biometano solo traerán la destrucción de nuestro entorno y nuestras vidas y no vamos a consentir ser ciudadanía de segunda ni tierra de sacrificio», proclaman. Muchas son las entidades que se oponen a la implantación de estas factorías, muchas de ellas agrupadas en Stop biogás Castilla y León, o en asociaciones tradicionales como Ecologistas.
Este periódico ha solicitado en repetidas ocasiones a la Administración autonómica que facilitara un listado de plantas en tramitación provincia a provincia, infructuosamente. Así, el listado riguroso puesto a disposición pública más a mano es elaborado por la plataforma de Machacón, revisado con las últimas publicaciones del Boletín Oficial de Castilla y León. Este mapa cifra las plantas en tramitación en 79 y en 35 las que hay en ciernes (sumarían 114 en lugar de 108). De este estudio se infiere el estado de la cuestión provincia a provincia.
Ávila
Cuenta con seis plantas en tramitación en los municipios de Adanero, Aldeaseca, Espinosa de los Caballeros y Palacios de Goda. Se sumarían a esa lista otras tres que han propuesto distintos promotores, aunque aún no se haya iniciado la tramitación, en los pueblos de El Barraco, Fontiveros y Orbita, según el informe de la plataforma.
Burgos
Son ocho las plantas de biogás en tramitación en la provincia, en Cilleruelo de Abajo, Fuentelcésped, Lerma, Milagros, Quintanilla de la Mata, Santibáñez de Esgueva y Villangómez. Las propuestas por promotores que aún no han iniciado la tramitación estarían en Lerma , Briviesca y Oquillas. La provincia cuenta con una planta ya funcionando, en el polígono de Villalonquéjar, y cuenta con dos plantas de tratamiento de purines, una en Milagros y otra en Tordomar.
León
La provincia registra ocho plantas de biometano en tramitación en Algadefe, Castropodame, Cistierna, La Antigua, Laguna de Negrillos, San Millán de los Caballeros, Val de San Lorenzo y Valencia de Don Juan, mientras hay otras dos propuestas en León y en Santiago Millas.
Palencia
Es la provincia con menos proyectos en tramitación, cinco, en las localidades de Guardo, Mantinos, Paredes de Nava, Reinoso de Cerrato y Villamuriel de Cerrato. Existe una propuesta en Dueñas, mientras es una de las cuatro provincias donde ya hay alguna planta funcionando, en concreto una en Venta de Baños.
Salamanca
La provincia charra anota ocho plantas en tramitación en los municipios de Babilafuente, Cantaracillo, Castellanos de Villiquera, Doñinos, Machacón, San Pedro de Rozados y Villar de Gallimazo. Tiene tres propuestas en Ciudad Rodrigo, Moríñigo y La Vídola, mientras tiene dos factorías ya funcionando en Juzbado y Guijuelo y otras dos plantas de purines en Topas y Salamanca capital.
Segovia
Es la provincia de la Comunidad con más proyectos en tramitación. Son 16, en los municipios de Cantalejo, Carbonero el Mayor, Cuéllar, Turégano, Muñoveros, Navalmanzano, Navas de Oro, Pinarejos, Valverde del Manjano, Villacastín y Yanguas de Eresma. Registra otras cuatro propuestas que aún no han iniciado la tramitación en Martín Muñoz de la Dehesa, Cuéllar y Turégano.
Soria
Cuenta con siete plantas de biogás en tramitación, en los municipios de Coscurita, Langa de Duero, Los Rábanos, Matalebreras y San Esteban de Gormaz. Tiene tres propuestas en Ágreda, Langa de Duero y Ólvega, dos en funcionamiento en Almazán y Ólvega y una planta de tratamiento de purines en Adradas.
Valladolid
Es la segunda provincia con más plantas en tramitación, con 12. Están en los municipios de Ataquines, Cigales, La Cistérniga, Cogeces del Monte, Fompedraza, Matilla de los Caños, Melgar de Abajo, Olmedo, Pedrajas de San Esteban, Pozal de Gallinas y Tordehumos. Se anota también cinco propuestas que no han iniciado los trámites en Montemayor de Pililla, Bercero, Medina del Campo, Pedrosa del Rey y Pozal de Gallinas, y una planta de tratamiento de purines en Hornillos de Eresma.
Zamora
La provincia se anota nueve plantas en tramitación en los municipios de Castrogonzalo, Coreses, El Cubo de Tierra del Vino, Peleas de Abajo, San Cebrián de Castro, Santovenia del Esla, Toro y Villardondiego. Otras nueve son propuestas, en Granja de Moreruela, Barcial del Barco, Cerecinos de Campos, Santibañez de Vidriales, Vega de Tera Villanueva de Azoague Algodre Coreses. Santa Clara de Avedillo. Tiene también una planta de tratamiento purines en Corrales del Vino.