La Junta destaca el papel de la actividad cinegética en el desarrollo económico del medio rural

El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, asiste al XXXVI Campeonato de Castilla y León de Caza Menor con Perro.
La Junta ha destacado el papel de la actividad cinegética vinculada al desarrollo rural que contribuye al mantenimiento de la actividad en los municipios, favorece la conservación y el equilibrio de las poblaciones de fauna silvestre.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha asistido este sábado al XXXVI Campeonato de Castilla y León de Caza Menor con Perro, organizado por la Federación de Caza de Castilla y León en el coto de Santa Cristina de Valmadrigal, en la provincia de León.
La competición reúne a los mejores cazadores de la Comunidad, que participan para optar al título autonómico de esta modalidad, tanto en categoría masculina como femenina.
Como en cada edición, la perdiz constituye la especie más representativa y una de las más codiciadas por los participantes, cuya actividad se desarrolla conforme a las limitaciones de cupo establecidas en el correspondiente plan cinegético, de acuerdo con los criterios de aprovechamiento sostenible y conservación de las poblaciones.
El Ejecutivo autonómico ha destacado que la caza menor forma parte de las actividades tradicionales del medio rural de Castilla y León y cuenta con una importante dimensión social y económica, vinculada a los cotos, las sociedades locales de cazadores y el conjunto de servicios relacionados con su práctica.
La Comunidad dispone de uno de los patrimonios cinegéticos más importantes de España, con miles de cazadores que recorren cada año sus montes, campos y dehesas y contribuyen a generar actividad económica en numerosos municipios.
Esta actividad representa un complemento económico para muchas zonas rurales, especialmente para los municipios de menor tamaño y aquellos más afectados por la despoblación, al favorecer el mantenimiento de servicios, la creación de oportunidades económicas y la generación de riqueza durante buena parte del año.
Además de su vertiente deportiva y recreativa, la actividad cinegética desempeña una función relevante en la conservación y gestión equilibrada de los recursos en los pueblos.
Una gestión ordenada, basada en la planificación y en criterios técnicos, permite mantener unas densidades de fauna compatibles con la capacidad de carga del territorio, contribuye a reducir los daños en los cultivos, ayuda a prevenir accidentes de tráfico provocados por animales silvestres y constituye una herramienta de apoyo en la vigilancia y el control de determinadas enfermedades que pueden afectar tanto a la ganadería como a la fauna salvaje.
En este ámbito, la participación de los cazadores, los titulares de los cotos y las sociedades locales aporta información de utilidad sobre la presencia y evolución de las distintas especies.
Esta colaboración permite también reforzar la vigilancia sanitaria de la fauna silvestre y detectar posibles situaciones que puedan tener repercusiones sobre la sanidad animal, los cultivos, las explotaciones ganaderas o la seguridad vial.