El Archivo de la Catedral cataloga 21.675 documentos del siglo XVI
Destacan una carta de Felipe El Hermoso, un 'perdón' de Carlos I y la caída del cimborrio de Colonia

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A.S.R. / Burgos
La luz se enciende en el siglo XVI burgalés. La catalogación de 21.675 documentos del Archivo Catedralicio referentes a estos cien años proporciona un nuevo viaje al pasado por los acontecimientos más importantes de aquella época. Estos registros, recogidos en diez volúmenes, se suman a los revisados de los siglos XIV -pocos- y XV con lo que ya son 114.069 los reunidos desde el año 1994 a disposición del público en la página web www.cajacirculo.es.El archivero, Matías Vicario, y José Ignacio Mijangos, presidente de Cajacírculo, mecenas de esta iniciativa en la que se lleva invertido alrededor de un millón de euros, presentaron esta nueva colección.
Esther Pardiñas, Tamara Pérez y María Jesús González han rastreado las actas capitulares del siglo XVI y han encontrado importantes referencias al día a día burgalés y más allá (al Cabildo llega, por ejemplo, el fin de la Armada Invencible, a la que suministraba botas).
De entre todos los documentos destacan una carta de 1506 de Felipe El Hermoso anunciando su llegada a la ciudad y pidiendo aposento para todo su séquito, una noticia con el perdón del rey Carlos I a Burgos por su condición de ciudad comunera, la misma que más tarde visitará igual que Felipe II, y la caída del cimborrio de Juan de Colonia la noche del 3 al 4 de marzo de 1539, así como su reconstrucción por Juan de Vallejo.
La Seo no fue protagonista sólo por la pérdida del lucernario. Esta centuria asistió a la culminación de la capilla de los Condestables, al emplazamiento actual del coro más acorde al gusto de las catedrales de la época y a la construcción de la Escalera Dorada y de la capilla de la Natividad.
Dejan patente estos papeles la hambruna con la que empieza el siglo, que obliga a reservar grano en la alhóndiga del Cabildo, y la llegada de la peste desde Europa en 1564. La infección se ceba primero con los barrios más pobres como el de San Esteban y la gente huye a los pueblos. También el Ayuntamiento y otras instituciones como el Cabildo que se traslada a Arcos y Quintanapalla. La peste volverá en 1599.
No todo es miseria. Y los registros dan buena cuenta de lo que gusta la juerga por estos lares. Las visitas reales propician fiestas y corridas de toros en las plazas, donde los canónigos tienen sitio reservado. Éstos también le darán al juego hasta empeñar manto y bonete, sin importarles acabar en el Husillo, cárcel para los hombres de la Iglesia.
El Archivo Catedralicio da un paso adelante. Pero quedan más por dar. La catalogación del siglo XVII ya está muy avanzada, pero falta todo el XVIII, XIX y XX. Reconoce Vicario que han ganado rapidez porque según pasan los años la escritura es más legible y conocen mejor el funcionamiento del Cabildo y a los personajes y familias del momento. El archivero calcula que el trabajo continuará hasta el año 2020. Cajacírculo ya ha comprometido su mecenazgo.Vicario urge el cambio de ubicación
Se puede decir más alto, pero no más claro. El responsable del Archivo, Matías Vicario, urge el cambio de ubicación de éste, sito ahora encima de la Sala Capitular, del que ya se viene hablando desde hace tiempo. «El Cabildo está barajando distintas posibilidades pero no se ha tomado una decisión al respecto. Espero que sea cuanto antes porque en estos momentos nos vemos desbordados por la documentación y también por la falta de espacio para atender a nuestros investigadores como se merecen», expone y avisa: «Si queremos que el Archivo siga enriqueciéndose y prestando servicios tiene que trasladarse a otra parte». La antecubierta de las naves laterales y la antigua sede de los Pueri Cantores son dos de los posibles emplazamientos.