FERNANDO GÓMEZ Concejal de Cultura
«Jugamos con dinero público y eso es muy serio»

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A.S.R. / Burgos
Fernando Gómez Aguado dejó la vara de mando del pueblo de Atapuerca cuando el actual alcalde capitalino, Javier Lacalle, le dijo ven. Pero no pierde de vista la cuna de la humanidad. Desde su despacho en la tercera planta del Teatro Principal, sede del Instituto Municipal de Cultura (IMC), tiene vistas privilegiadas hacia el complejo de la Evolución Humana y hacia la plaza del Cid. Ha invertido estos cuatro meses en recorrer y replantearse todos los servicios a su cargo.
Pregunta- ¿Se echó las manos a la cabeza al ver las arcas del IMC?
Respuesta- Tanto como echarme las manos a la cabeza, no. Los políticos estamos aquí para resolver problemas. Detecté que se había hecho una apuesta presupuestaria importante y fuerte por el 2016 que había dejado un poco mermada la capacidad del IMC para acabar la programación. Hemos tenido que hacer cábalas, ha habido una ampliación presupuestaria y un ajuste de los costes.
P.- Dice que esa precariedad se debe al esfuerzo para conseguir la Capital Cultural Europea, pero para cumplir esta misión tenía un presupuesto la Fundación Burgos 2016. ¿Tenía que verse el IMC tan afectado por esta carrera?
R.- Se vio afectado porque la apuesta fue muy fuerte por parte del Ayuntamiento y el IMC como programador cultural hizo un esfuerzo extra como el resto de instituciones, y no solo las municipales. Todos forzaron la máquina para que esta ciudad tuviera más relevancia. Es verdad que la Fundación llevaba el peso presupuestario y de organización, pero este IMC también hizo su esfuerzo particular por lo que yo he podido ver y detectar.
P.- ¿Y en lo que ha podido ver y detectar se despilfarró dinero, por ejemplo con la contratación de Roland Breand para la Noche Blanca?
R.- A toro pasado es muy fácil analizar estas cuestiones, pero fue una apuesta importante y la Noche Blanca fue un éxito. No creo que hubiera un despilfarro, otra cosa es plantearse si este importante esfuerzo hay que concentrarlo en una sola noche. Soy más partidario de que las programaciones se extiendan.
P.- El año pasado se introdujo una reducción del 10% en todos los programas y ayudas. Se mantendrá esa línea, se acentuará...
R.- No lo sabemos. Nosotros hemos presentado nuestra carta a los Reyes Magos con lo que necesitamos para 2012, y lo hemos hecho siendo conscientes del momento en el que estamos. La palabra la tienen el concejal de Hacienda y el alcalde. Jugamos con dinero público y eso es muy serio, hay que optimizarlo lo mejor posible, que no quiere decir que no nos equivoquemos alguna vez, por lo que las reuniones presupuestarias las tenemos a menudo, por lo menos desde que yo estoy presente. Intentaremos sacar adelante toda la cultura para que los burgaleses no vean disminuida su oferta. Hay que tener en cuenta que abrimos un auditorio el año que viene y hay que dotarlo de contenido. El reto para 2012 es importante.
P.- ¿Algo nuevo sobre la inauguración del Auditorio?
R.- Solo es seguro que será el segundo semestre del año. Dependemos de la agenda de la Casa Real.
P.- ¿Cuándo se empezará a actuar en La Parrala?
R.- El Ayuntamiento hizo un esfuerzo con la cesión pública de todo un edificio y ayudando al proyecto con una subvención. A partir de ahí es mejorable y ya en 2012 empezaremos a invertir para actuar en los espacios donde trabajan, los escénicos y el exterior.
P.- ¿Existe algún plan para la Escuela Municipal de Teatro?
R.- Necesita un replanteamiento. Funciona muy bien a nivel infantil, como vehículo para que los niños accedan al mundo del teatro, pero quizás fallamos en los grados superiores. Al no haber homologación no hay demanda. Estamos hablando para ver cómo lo reconducimos.
P.- ¿Se plantea reivindicar esa homologación o su existencia en Valladolid lo hace inviable?
R.- Es muy difícil. Estamos en una Comunidad grande y hay que repartir. Con la gran apuesta hecha en Valladolid es imposible intentar esa homologación. Emprender aventuras que sabemos con pocas posibilidades de salir adelante es perder recursos y esfuerzos. Hay otras muchas cosas que impulsar como las relaciones con el Conservatorio, que no son ni malas ni buenas, simplemente no existen.
P.- ¿Tienen algún proyecto que proponer al Conservatorio?
R.- Sus alumnos deberían aprovecharse de las actividades musicales que hace el Ayuntamiento. El Conservatorio es el gran desconocido en la ciudad a pesar de tener una cualificación excepcional.
P.- El Hangar y el anterior concejal se enzarzaron porque la empresa gestora le acusaba de ningunearlos. ¿Van a intensificar relaciones?
R.- El Hangar es una instalación municipal, no puede tener más apellidos, a partir de ahí tenemos que colaborar. Como IMC, bajo ningún concepto podemos obviar que existe. Programar a veces es complicado porque nosotros ya tenemos bastantes espacios escénicos, aunque sí estamos estudiando esa posibilidad y la colaboración con los proyectos de allí es decidida, por lo menos de este presidente.
P.- Casa de Cultura de Gamonal. Las oposición siempre les ha acusado de llevar una programación de tercera. ¿Algo que apuntar?
R.- Cada sala debe tener su personalidad. Me encontré con el problema de que las tasas de la Casa de Cultura de Gamonal eran muy bajas. Hasta ahora lo máximo que se puede cobrar son 3 euros y muchos de los programadores que vienen a taquilla no pueden ir allí porque no sale rentable. Lo que hemos hecho es ampliar el abanico, que haya posibilidad de cobrar una entrada más alta. Y es verdad que se ha hecho una programación más familiar, pero no creo que eso sea de tercera.
P.- ¿Es real el choque entre Espacio Tangente y la Concejalía?
R.- Espacio Tangente es un agente cultural más y hay que conservarlo, aunque a veces es crítico con la actitud municipal. ¿Por qué una expresión cultural no puede ser crítica con el Ayuntamiento, incluso aunque la subvencione él mismo, siempre que sea dentro de los límites del respeto? Es lícito que Espacio Tangente diga lo que quiera y que un concejal esté en contra, pero los hechos se demuestran en que la subvención sigue existiendo y continúan trabajando en un local municipal.
P.- Vamos de museos. ¿Qué hará con el Marceliano Santa María?
R.- El Marceliano Santa María se visita poquísimo. ¿Qué está fallando allí? No lo sabemos. Quizás varias cosas. Primero, el lugar en el que está no es el más idóneo; segundo, no se incide en la publicidad sobre él, lo contamos poco; tercero, necesitaríamos darle una vida continua... También es excesivamente localista. Pero de todas las cosas que hay encima de la mesa, esta no es la prioritaria.
P.- ¿También asumen como propio el impulso al Museo de Burgos?
R.- Es un activo en el que recalamos poco los burgaleses. Tenemos que tratar de ver cómo incluirlo en nuestros catálogos para difundirlo.
P.- ¿Para cuándo la señalización del Museo del Libro?
R.- No podemos llenar un poste con 32 elementos porque al final no sirve de nada. Hay que poner los justos y ya se ha dado la orden de que una de las señalizaciones de La Merced sea para este espacio.
P.- ¿Seguirá adelante la conversión de la vieja estación de tren en Museo de la Historia?
R.- Es una de las propuestas que lidera el alcalde y sigue adelante. Esperaremos a que Adif ceda las instalaciones para empezar a trabajar. Pero en los presupuestos del año que viene no contemplamos nada.
P.- ¿Alguna colaboración con el Instituto de la Lengua?
R.- Estamos en muchas conversaciones y van a ser importantes. Creemos que la lengua es uno de los valores más importantes de la ciudad.
P.- Se está hablando en los foros culturales de José Antonio Antón, concejal de Festejos, que figura como propietario de una empresa que contrata compañías que han actuado en el último EnClave de Calle. ¿Es una mancha para el IMC?
R.- Es muy triste lo fácil que es manchar el nombre de una persona y lo difícil que es restituirlo. José Antonio Antón es una persona que ha renunciado a hacer contrataciones con el Ayuntamiento con su empresa a cambio de nada. No es verdad que se haya contratado a ningún grupo que él represente, él tenía una empresa que contrataba a otros grupos a los que tenía como representados y ahora por libre el Ayuntamiento los ha contratado sin intermediación, por lo que los burgaleses se han ahorrado ese dinero y además se le acusa. Es verdaderamente muy triste. No hay ninguna mancha sobre este IMC ni sobre el nombre de José Antonio Antón.