El Correo de Burgos

Tres destinos para cinco aventuras

Alumnos de la Escuela de Arte viajan a Finlandia, Gran Bretaña y Portugal para completar su formación

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Burgos

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A.S.R. / Burgos

Olivia Andrade tiene 32 años y hace once que se graduó en la Escuela de Arte. Ahora cruza sus puertas otra vez, unas distintas porque son las del nuevo edificio, para firmar el contrato que la va a llevar a una fundición de Liverpool (Gran Bretaña) con una beca de tres meses que ella vislumbra como una ventana abierta al mundo laboral. «Estoy muy contenta porque sirve para complementar la educación que he recibido hasta ahora en relación a las artes plásticas, sobre todo la parte del metal, que no he tocado. Lo veo como una experiencia muy positiva para ampliar conocimientos de mi profesión, pero también para aprender inglés y desenvolverme en otros países e incluso poder trabajar», expone y observa «bastante probable» esta última posibilidad.

Olivia es un caso especial en el grupo de cinco alumnos que participan este año en las becas Leonardo, destinadas a gente titulada, que ya está en el mundo laboral y quiere ampliar conocimientos. Los otros cuatro acaban de terminar sus estudios y emprenden esta aventura con las cosas menos claras pero idéntica ilusión. Son Manuel Moradillo, Judith Marañón y Marta Cánovas, todos técnicos superiores de Artes Aplicadas a la Madera, y Marian Ribosa, graduada en los Estudios Superiores de Diseño de Moda.

Ahondar en los secretos del metal es uno de los motores que llevó a Olivia Andrade a aceptar el reto. Sobre todo porque lo ve esencial para trabajar en la escultura pública, el campo que, augura, tiene más futuro y presente.

También Judith Marañón (28 años) ve en esta beca una ventana al mundo laboral. «Es una salida para mejorar porque ahora la oferta de trabajo es nula, y se trata de ampliar los estudios y si hay oferta de trabajo, mejor», comenta. Esta joven, también de Aranda, viene del mundo de la restauración y ha estado en ello hasta ahora, que la crisis ha irrumpido en el sector. Y dispuesta está a volver a hacer el equipaje, de momento le vale con la experiencia de conocer otro país y los talleres que tienen en la escuela a la que van, diferentes a los impartidos en Burgos, como de vidrio, soplado, construcción de barcos y reparación de edificios.

A Finlandia con ella se va Marta Cánovas (25 años), barcelonesa que vino a Burgos a estudiar Madera procedente del campo de la Integración Social. Quería cambiar de ambiente y no se lo pensó dos veces. Las frías temperaturas le ayudan, bromea, a adaptarse a las que se encontrará en el país escandinavo. «Hay que aprovechar la beca para practicar inglés, conocer Finlandia que es un destino muy lejano y caro y ver los cursos que tienen allí, que, por el dinero que se gastan en Educación, estarán muy preparados», deduce.

El aprendizaje mueve a Manuel Moradillo, de 23 años. Quiere empaparse del trabajo en la fundición, que, le han comentado, es un referente en Liverpool, pero también de la cultura de aquel país. ¿Salida profesional más ahora que nunca? «Sí, claro pero esta y todo lo que nos digan. Ya se verá. Por ahora lo que toca son tres meses. Pero no me importaría trabajar allí. Sin ningún problema», contesta.

No de madera sino de tela -y otros materiales- vive Marian Ribosa. Acude a la Escuela de Diseño de Oporto con la mente abierta al máximo, para ampliar sus conocimientos y su carrera y alimentarse de nuevas experiencias. Allí estará arropada por dos compañeras de Erasmus. No sabe explicar por qué eligió estos estudios. Siempre estuvieron ahí. Le regalaron su primera máquina de coser a los 8 años y hasta ahora. No tiene predilección por ninguna prenda, ni por ningún campo, aunque ya ha subido sus modelos a la pasarela de Castilla y León en la sección de jóvenes diseñadores.

Manuel, Judith, Marta, Marian y Olivia tienen tiempo para hacer el equipaje. Hasta el 2 de mayo no partirán hacia sus destinos.

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