Música / Hip hop y reggae
El Dancehall Xplosion Festival regresa a su ciudad tras tres años ausente
Veinte artistas componen el cartel de este encuentro que celebra su undécima edición en un nuevo escenario y con la certeza de que cada vez son más sus fieles

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El Dancehall Xplosion Festival pone a bailar a la capital burgalesa. Regresa a la ciudad que lo vio nacer tras tres años ausente. El reggae y el hip hop vuelven y lo hacen tirando la casa por la ventana para responder a un público deseoso de estos nuevos ritmos. Veinte artistas componen un cartel que se desplegará sobre el escenario de El Hangar este sábado (entrada: 12-15 euros).
Saltarán a escena Mr. Bango, Shabu, Chulito Camacho, Newton, Lion Sitte, Novato, Kinky Bwoy, Lasai, Tosko, Dakaneh, Mad Muasel y Manny Ledesma. No hay un cabeza de cartel, dicen desde Vitamin Producciones, y sí una presencia burgalesa importante: Mad Company, San Fuman, Supra, Chronic, Jonesmoke, Kopoet y Lout y Dingoe Starr.
Los objetivos de esta cita son, según la organización, consolidar una escena y un público en Burgos y acercarle un género en auge en España como es el reggae centrándose en los sonidos más festivos. Y he aquí donde se cuela el dancehall. No se queda ahí la cosa. También buscan proporcionar «un festival en el que la diversión, el entusiasmo, la pasión, el disfrute y el entretenimiento estén asegurados tanto para el público como para el artista».
Dancehall Xplosion Festival quiere convertir en una pequeña Jamaica la noche del sábado en Burgos, pero sin olvidar el ambiente urbano del Nueva York de los sesenta. Se trata de hermanar el hip hop y el reggae, dos movimientos artísticos y culturales que en su día marcaron un antes y un después en la historia de la música. Sonidos que años después se han reinventado para dar lugar a un tipo de música que levanta pasiones.
Comentan desde Vitamin Producciones que antes de esos tres años de sequía, el Dancehall Xplosion colgaba el cartel de aforo completo en la Sala Coliseum, su anterior sede. Con el traslado a El Hangar pretenden multiplicar esa cifra y no dejar en la calle a la gente que busca la fiesta jamaicana aunque esté a miles de kilómetros de la isla.