El Correo de Burgos

Exposición / Arco de Santa María

Historias que escapan del marco

Rodrigo y Fernando Zaparaín invitan a apreciar lo que se ve y lo que no de sus pinturas en 'Fuera de campo', con un avance de lo que llevarán a París en mayo

-

-

Burgos

Creado:

Actualizado:

A.S.R. / Burgos

Fernando y Rodrigo Zaparaín (Burgos 1964 y 1968) dicen con lo que pintan y con lo que no pintan. Cada una de sus obras cuenta una historia más allá del marco que las acota. Los dos hermanos se apoderan del recurso narrativo Fuera de campo en la exposición del mismo nombre que ocupa el Arco de Santa María hasta el 28 de octubre.

La colección, que recoge la producción creativa de los últimos cuatro años, incluye un avance del proyecto Friso occidental: el rapto de Europa, que llevarán al Colegio de España en la Ciudad Universitaria de París en mayo.

«Se inspira en los frisos clásicos del Partenón, una secuencia de imágenes que incluye espacio y tiempo. Es algo que parece muy sofisticado pero ya lo hizo Fidias en el siglo V a. C. Es bonito acudir a la tradición y de ahí aprender, reinterpretar, hacer...», ilustra Rodrigo.

Este adelanto llena el piso inferior, mientras que el superior se queda para la otra gran temática de su trabajo como son las naturalezas vivas y muertas, que rezuman más poesía, más espacio para la ensoñación, para el libre albedrío. Aunque el motivo es distinto, el motor que mueve unas y otras es el mismo.

«El hilo conductor es aquello que no está en los cuadros pero que forma parte de la historia de cada uno de ellos y, al mismo tiempo, da sentido a la historia que forman todos unidos. Como en la vida, la realidad no es solo lo que ves hay más cosas que están fuera de tu campo de visión, de conocimiento, vital, pero que están ahí y son importantes», comenta Rodrigo a lo que Fernando añade: «Ningún cuadro va aislado, siempre está formando series, tenemos mucho interés en la secuencia, como pasa en el cómic, al final no nos interesa una imagen aislada, sino la historia que crean varias cuando van una detrás de otra».

Ambos comparten el estudio donde crean pero cada uno es dueño de sus obras, que solo ellos y alguien que las conozca muy bien sería capaz de distinguir.    

Los Zaparaín hablan un mismo lenguaje a la hora de pintar: uso de materiales industriales como soporte con primacía del aluminio sin desmerecer el metacrilato y algunas maderas; importancia fundamental de la geometría que se deja ver en los óleos en sí y en la colocación de los mismos en la sala; utilización de colores planos en los fondos, limpios de ruido, pero que en ocasiones tiran del espectador para que forme parte de ellos; influencia de todas las disciplinas en las que la imagen tenga algo que decir...  

«Hay muchas referencias de cine, fotografía, moda, artes escénicas... Todo lo que forma parte de nuestra cultura visual y nuestros intereses está presente y son cosas muy dispares, desde videoarte a un diseño de moda, es muy propio de la contemporaneidad», explica Rodrigo, quien cree que su formación de arquitectos les obliga a estar muy abiertos a recibir todo tipo de sensaciones.

«Se trata de romper la singularización de la imagen y convertirla en algo que muchos pueden manipular», añade Fernando.

Es lo que han hecho ellos en, por ejemplo, el que denominan Friso escandinavo, en uno de los laterales de la planta inferior. Los Zaparaín redimen la fotografía de los catálogos de moda, condenada a un suspiro de vida, pasándola al óleo. También en el Friso americano, con un guiño más que evidente al bombardeo de imágenes que propiciaron los atentados del 11-S.

Y entre uno y otro un código BIDI que redunda en esa sobredosis de imágenes en una sociedad que también se escapa del marco para seguir contando.

tracking