Ha nacido una orquesta con futuro
Los 50 músicos de la Sinfónica de las Juventudes Musicales de Burgos se toman el proyecto en serio. Lo han demostrado en un Teatro Principal lleno de familiares y seguidores

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MARTA CASADO / Burgos
Son jóvenes. Amantes de la música. Y buscan una oportunidad. Si no surge. Mejor crearla. Así nació la Orquesta Sinfónica Juventudes Musicales que ayer desbordó el Espolón con su interpretación de piezas de Beethoven, Sibelius y Schubert. Ha sido el primer concierto en un día especial, las fiestas mayores de su ciudad. Los jóvenes han cumplido y sitúan a Burgos en el mapa de las Jóvenes Orquestas Musicales de España de las que existen hasta 90 y cuenta con 15.000 socios.
La idea que ayer cerró con éxito el telón del Teatro Principal surgió el pasado mes de enero en Oviedo. En el Conservatorio Superior de Música Eduardo Martínez Torner estudian dos de sus impulsores el que ayer ejerció de director, Pedro Bartolomé Arce, e Ignacio González Yagüe. Ambos forman parte de la junta directiva de la Asociación Juventudes Musicales de Burgos. Junto a ellos impulsan el proyecto Luis Ángel Lozano y Jorge Rodrigo.
Entre todos gestionaron una página web y unas citas de audiciones en el Conservatorio de Burgos. El viaje se cerró con audiciones en directo y otras tantas vía on line a través de su propio portal. Hoy ya son una realidad. Una orquesta experimentada y unida por un proyecto común. Integrada por 50 personas. Están represnetados dos grupos de violines, uno de violas, violonchelos, contrabajos, clarinetes, fagotes, flautas traveseras, oboes, trombones, trompas, trompetas, tuba y percusión. «Como era nuestro concierto de presentación me rompí la cabeza para poder elegir el repertorio porque quería que todos los músicos tocaran pero también tenían que ser unas piezas serias y por tanto difíciles para que se vea que somos una orquesta con futuro, que nos lo tomamos en serio y te vuelves loco para encontrarlo», recuerda Pedro.
Al final la elección que interpretaron estuvo formada por la Obertura Egmont en Fa menor, op. 84 de L. van Beethoven; Finlandia (Poema sinfónico), op 26 de Jean Sibelius; y Sinfonía nº8 en si menor D759 (Inacabada) de Franz Schubert.
Para otra ocasión dejan la introducción de solistas. «Acabamos de empezar, no tenemos fondos para traer solistas pero es algo en lo que trabajaremos para, además, dar esa posibilidad a los integrantes de la asociación», puntualiza Ignacio González Yagüe. «Tenemos integrantes que se han quedado fuera como saxofonistas, pianistas, cantantes... pero la idea de los conciertos con solista son muy interesantes porque es un papel impensable para estudiantes a no ser que seas un virtuoso», remarcan. Desde ayer la historia de la Orquesta Sinfónica Juventudes Musicales de Burgos echó a andar.