El Correo de Burgos

Hambre de gran pantalla... / ...Y de alivio para los bolsillos

‘Locurón’ en las puertas del cine

Los espectadores han exprimido la Fiesta del Cine y han dibujado largas colas en las salas capitalinas durante estos tres días, que las entradas estaban a 2,90 euros

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Burgos

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A.S.R. / BurgosSe apagan las luces, se enciende el proyector y se ve una larga cola de gente en una puerta. La película podría llamarse de muchas maneras alusivas a las rebajas de invierno, fiestas gastronómicas con pinchos gratis, firma de discos de un ídolo de adolescentes... Pocos hubieran imaginado que esa es la entrada de un cine y que, voilà, esa estampa se ha dibujado el lunes, martes y miércoles en las salas españolas, incluidas las burgalesas. Ese arrastre masivo lo ha conseguido la Fiesta del Cine, tres días con las entradas a 2,90 euros. Sin trampa ni cartón. El único requisito: registrarse en la página web del evento.La gerente de los Van Golem, Alicia Alonso, apenas podía hablar dos minutos por teléfono ayer por la tarde. Lo hizo 49 segundos bajo la amenaza de dos señoras que querían su entrada. «¡A tope! ¡A muerte!», exclamaba y añadía que la afluencia de espectadores había ido in crescendo el lunes (1.500), martes (1.800) y miércoles, que, a las ocho de la tarde, calculaba rondaría los 2.000.El mismo entusiasmo o más reflejaban los rostros de los que pacientemente han esperado tanto en Van Golem como en Box -la Fiesta del Cine ha vencido a rivales tan poderosos como el fútbol-.Silvia Vicuña esperó 45 minutos el martes para ver Capitán Philips. Otro tanto hizo ayer por Gravity. Reconoce que el precio habitual de la entrada la retiene en el sofá y solo va al cine en contadas ocasiones, con películas fantásticas que urgen una pantalla grande. Explica que su bolsillo no está para lujos.Tampoco el de Lourdes, que el lunes vio El mayordomo y el martes se quedó con las ganas de Las brujas de Zugarramurdi. Salió despavorida sin necesidad de escoba al ver la larguísima cola en El Mirador.Patricia quedó el martes para ver Caníbal en Van Golem en la única sesión, a las 17 horas. Ella afirma que de cabeza iría todas las semanas si la entrada fuera más barata. Se conformaría con 4 o 4,50. «Hace quince días fuimos un domingo y, para dos, pagamos 17 euros. Es una barbaridad», lamenta.Alicia Alonso apunta que los exhibidores están atados y deja la pelota de abaratar la entrada en el tejado de los distribuidores. «Yo les pago 3 euros por película por lo que si bajara el precio por mi cuenta no ganaría nada», indica antes de evitar que las señoras la asesinen con la mirada.

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