CARLOS NÚÑEZ Gaitero
«La gaita era como la guitarra eléctrica de la Edad Media»
Resume 15 años de conexiones de la Gaita en ‘Discover’ que el día 20 presenta en Burgos
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MARTA CASADO / Bruselas
Carlos Núñez (Vigo, 1971) está indisolublemente unido a la gaita. Con ella empezó de niño pero el contacto con The Chieftains siendo un joven precoz le abrió un mundo en el que no ha parado de trabajar en los últimos 15 años. Todo ese camino por el mundo, con la compañía inseparable de su guitarra, se resume en Discover. El disco que ha girado con éxito por todo el mundo y que estas navidades trae a España. El próximo viernes, 20 de diciembre, en Burgos en el Teatro Principal (20.30 horas), el considerado como Jimi Hendrix de la gaita ofrecerá su directo con sorpresas. Participarán jóvenes valores de Burgos y un instrumento, una gaita elaborada al estilo de la Pastoral Pains del Londres de 1700, de sonido «extraordinariamente bello» que estrenará en Burgos.
Pregunta.-¿Cómo empezó su idilio con la gaita?
Respuesta.-Yo empecé a tocar la flauta desde el colegio como creo que tantos otros. Pero enseguida la gaita acabó en mis manos como si fuera el paso natural para un gallego. También me acercaron a ella el hecho de que personas que hablaban otras lenguas tuvieran la misma música que nosotros. Y del instrumento me fascinaba su energía positiva, esa distorsión ya incorporada muy fuerte... Yo creo que era la guitarra eléctrica de la Edad Media. Desde niño es la fuente de mi alegría y felicidad.
P.-Esta relación ha tenido un viaje largo y dos bandas, geográfico y artístico. ¿Cómo ha sido esta aventura?
R.-Ese viaje lo inicio desde que empiezo a girar con mis maestros The Chieftains, los grandes de la música tradicional de Irlanda. Con ellos empecé hace 20 años. Estuve también en Nueva York. De repente me veo tocando en el concierto del 50 aniversario de Roger Daltrey, el cantante de The Who, allí en el Carnegie Hall con Sidney O’connor, con Blue Reed... fue muy fuerte. Me vi yo con mi gaita en la mano rodeado de todos aquellos roqueros americanos.... Y fui aprendiendo que la música tradicional fue influenciando otras nuevas músicas como el rock o el pop. Y como está todo interrelacionado, como esos hilos mágicos de países y música y he ido conformando un universo musical.
P.-Es un poco lo que ha hecho en su carrera y que reúne en su último trabajo Discover, ¿no?
R.-Sí, cuando tienes el disco Discover en la mano, tienes la sensación que es una obra única, como que los discos hubieran sido escenas de una gran opera de 15 años. Y mi secreto ha sido el ir abriendo puertas, derrumbando fronteras. Empecé desde muy joven con irlandeses con escoceses, con mi familia intercéltica y ellos me comentaron la idea de fusionar con el sur, cuando yo buscaba con ellos la reafirmación de lo celta. Y es que España y su conexión con Latinoamérica le permite ser un puente entre culturas.
P.-Esos mundos de los que habla, ¿siempre estuvieron divididos?
R.-España es un campo de juego entre dos mundos. El Atlántico y el Mediterráneo liderados por la gaita y la guitarra. El primero son las magas, ese mundo de la magia, lo inconcreto, lo oral ... la gaita. El Mediterráneo es la escultura la ciencia, el mundo más racional Grecia Roma ... la guitarra. Esas dos energías, esos dos espadachines mantuvieron una especie de guerra entre esos dos sistemas. Uno más barroco el sur y otro más medieval el norte. Esa carrera por sobrevivir ya viajó hacia América. ¿Quien ganó? Evidentemente la guitarra. Pero atención el espíritu de la gaita sigue vivo allí. Nosotros lo que hemos hecho es insuflar vida a todo eso.
P.-¿La gaita es universal?
R.-Es un universo más complejo de lo que podíamos pensar y queda plasmado en Discover. Ese nuevo mundo más universal e interconectado es lo que hemos construido en apenas 15 años sin parar. Para mí esta gira por España supone un regalo al final del camino. De ese viaje que iniciamos este año con más de 100 conciertos. Arrancamos en el Royal Elisabeth Hall de Londres y tras Inglaterra pasamos a Estados Unidos, Japón, Europa... Y lo lógico es terminar aquí, en España, con nuestra gente, con ganas de celebrar, de que el concierto sea una fiesta con mucha gente.
P.-¿Cómo será la fiesta de Burgos?
R.-Habrá sorpresas. En España nos acompaña Jon Pilatzke el actual violinista y bailarín de The Chieftains. Es una bestia escénica. Tiene la sabiduría de los chief pero como es muy joven y americano, le sale el rock por los poros y tiene muchísima energía y el grupo está muy en clave festivalera. Como que es una locura, la gente acaba robando el escenario. Va a ser una fiesta. Además en el concierto de Burgos vamos a tener invitados de la zona chicos que tocan la gaita, la dulzaina. Hemos hecho un llamamiento a través de Facebook y vienen a tocar con nosotros. A mí me encantan estas colaboraciones espontáneas. Y voy a estrenar una gaita nueva.
P.-¿Cuál, es muy especial?
R.-Es una gaita que se inventó en Londres en 1700 cuando se puso de moda la música celta. Tanto que se tocaba en los grandes teatros. Y crearon una gaita, pastoral pains, pensada para tocar música clásica, ópera... Cuando aquella época termino, la gaita acabó desapareciendo... Me acaban de construir una nueva según esas características. En Burgos va a ser la primera vez que la toque en público. Tiene un sonido indescriptible.
P.-¿Nos va a sorprender?
R.-Hace como Farinelli, cuando tocaba los agudos, las damas se desmayaban.